
Teruel avanza en la recuperación de su muralla, que en época de guerras medievales sirvió de protección para la ciudad. Hace ya 12 años, culminó la primera fase de restauración y el pasado diciembre se incorporó a la visita un nuevo tramo, que incluye la espectacular torre de la bombardera.
El Ayuntamiento ha aprobado ya la restauración de un nuevo tramo del elemento defensivo. Se trata de un paño de muralla primigenio, en el que se van a invertir 266.157 euros para consolidar estos restos aparecidos durante la restauración de la torre defensiva anexa. Se estima que el plazo de ejecución de los trabajos no supere las 27 semanas.
Con estas obras, la ciudad ha incorporado un nuevo recurso turístico, que en 2019, último año de apertura sin interrupciones, atrajo a casi 10.000 visitantes.
