Primera sesión del juicio por el crimen de Movera: este lunes han declarado la madre, el padre y la hermana de la víctima
La joven de 28 años fue asesinada a las puertas de su casa en el barrio rural zaragozano en 2018. Tras un largo y complejo proceso judicial que ha sumado ocho años de retrasos, este lunes se sientan en el banquillo ocho acusados

Primera sesión del juicio por el asesinato a tiros de una mujer a las puertas de su casa en el barrio zaragozano de Movera en 2018. Tras un largo y complejo proceso judicial que ha sumado ocho años de retrasos, este lunes se sientan en el banquillo ocho acusados.
Tras la configuración del jurado popular ha arrancado las vista con los testimonios de algunos de los familiares de la víctima de la joven de 28 años asesinada. El padre y la hermana han sido los primeros en testificar y han relatado como la víctima y su hermana se fueron de compras el día de los hechos. Al volver a su casa de Torre Urzay, la testigo se bajó del coche y la fallecida ya sola, se dirigió al garaje de la finca. Sus gritos alertaron al resto de la familia. "Vi a dos individuos. Sí dos, uno con la pistola y el otro con capucha. Abrí la puerta para coger algo de casa y escuché el disparo", ha relatado. Su padre alcanzó a ver a "una persona de entre 1.65 y 1.70 con capucha y vestido de negro".
Amenazas previas
La hermana, en su declaración, ha explicado que la víctima había recibido amenazas y sido testigo de ver, en días anteriores al asesinato, a un coche sospechoso. Fiscalía y acusación particular consideran que los ocho acusados lo habían planificado al detalle. A cuatro les acusan de asesinato y se enfrentan a penas de más de 23 años Y los demás, a 10 años de cárcel como cómplices de asesinato. "No murió por una casualidad sino porque un grupo de personas decidió matarla,la vigiló, la esperó en la oscuridad y le disparó sin darle ninguna oportunidad", ha señalado en una de sus intervenciones el abogado de la acusación particular Cristián Angel.
La defensa cree que los acusados son inocentes
Los abogados de la defensa recalcan que sus clientes son inocentes y que no hay pruebas directas. "Entendemos que no va a poder probarse porque no existió ese acuerdo de voluntades, no van a poder probar que este señor acudió alli con la intención de matar a nadie y no van a poder probar la alevosía ni el resto de circunstancias", ha asegurado Bernardo Palomares.
Según la investigación, lo ocurrido podría estar relacionado con tráfico de drogas. El juicio está previsto que dura toda la semana. Este martes nueva sesión con las pruebas periciales y la declaración de la Policia Nacional.
