Multas al vandalismo, botellones o grafitis: Zaragoza aprueba este jueves su nueva ordenanza cívica
El texto ha contado con el apoyo de PP y Vox y la oposición de PSOE y Zaragoza en Común. El régimen de sanciones va de los 50 a los 3.000 euros en los casos más graves

Conductas como ensuciar las calles con grafitis, orinar en la vía pública, hacer botellón o la venta ambulante ilegal ya son penadas con multas ejemplares a partir de este jueves 3 de septiembre tras la aprobación de la Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza. El régimen de sanciones va de los 50 euros a los 3.000 euros en los casos más graves.
Tras las negociaciones entre PP y Vox se ha alcanzado un acuerdo para desbloquear la ordenanza con la incorporación de varias propuestas en el texto, después de que un fallo administrativo impidiera que la Ordenanza Cívica se votase en julio. Este jueves, el Pleno Extraordinario ha aprobado el texto oficial de la Ordenanza Cívica con las aportaciones de entidades sociales y grupos políticos. Ha salido adelante con los votos a favor de PP, Vox y la concejala no adscrita, Marina Gaspar. PSOE y Zaragoza en Común han votado en contra.
Con esta nueva norma, cometer actos vandálicos contra el mobiliario urbano, grafitis que dañen superficies, vertidos incontroladamente residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal serán acciones ahora penadas hasta con 3.000 euros de multa. Además, se establecen medidas para proteger el patrimonio histórico y los espacios públicos.
Las despedidas de soltero incívicas, botellones, contratación o prestación de servicios sexuales y humillaciones en espacios públicos contemplarán multas de hasta 1.500 euros. También se prohíbe entrar en edificios municipales con el rostro tapado, ya sea con pasamontañas, cascos o prendas que cubran la cara por completo. Esta ha sido una de las exigencias de Vox para incorporar en el texto en las negociaciones.
No se permitirá utilizar el espacio público como parques y jardines para pernoctar, aunque no se considerará una falta grave. Las infracciones más leves pueden alcanzar hasta los 750 euros y se aplicarán a acciones como orinar o escupir en la vía pública, tirar residuos o colillas, no recoger los excrementos de mascotas o dejar bicicletas y patinetes de forma indebida. También se prohíbe el uso de fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando perturben la convivencia del resto de viajeros.
Con la aprobación de estas medidas, el Ayuntamiento de Zaragoza busca recuperar un marco específico para combatir las conductas incívicas de ciudadanos y visitantes, y mejorar la convivencia. De acuerdo con el Ayuntamiento, esta nueva ordenanza responde a una petición ciudadana, ya que en el último Barómetro Municipal un 91,5 % de los zaragozanos consideraba necesaria una regulación de estas características.
