CARTV

HUESCA

El monasterio de Sijena sigue reivindicando el regreso de las pinturas de la sala capitular en el 90 aniversario de su arranque

El arquitecto catalán Josep Gudiol, con el estallido de la Guerra Civil, planificó y dirigió su arranque con un equipo de personas de la llamada Patrulla de Salvamento de la Generalitat. Este sábado ha tenido lugar un acto reivindicativo en el monasterio

Las pinturas de Sijena llevan 90 años lejos de su casa.
Reproducir
El monasterio de Santa María de Sijena ha acogido diversos actos reivindicativos en la jornada de este sábado.

El monasterio de Santa María de Sijena ha acogido este sábado una jornada reivindicativa por las pinturas que desde 1936 se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Nueve décadas después, la justicia ha dado la razón a Aragón para que sean devueltas cuanto antes. El Supremo ordenó su regreso y la jueza de Huesca ha fijado la fecha límite en mayo del año que viene. Este sábado, en la localidad, han contado cómo se arrancaron las pinturas hace 90 años y un experto en restauración ha explicado que el traslado es posible. En el monasterio, además, se han celebrado dos actos simbólicos, uno delante de la Sabina que se plantó hace tres años con motivo del centenario del monasterio como monumento nacional y otro en la Sala capitular.

En octubre de 1936 al inicio de la Guerra Civil el funcionario catalán Josep Gudiol las arrancó sin permiso. Semanas antes un incendio provocado por los anarquistas asoló parte del edificio. "José Gudiol no vino aquí para salvarlas, vino porque les tenía el ojo echado de antes. Para hacer trabajos de conservación habría podido techar la sala capitular y a las pinturas no les habría pasado nada pero no, él las arranca y se las lleva", narra Ildefonso Salillas, concejal de Villanueva de Sijena.

90 años después no han regresado y están expuestas en el MNAC. "Trabajamos para prepararnos para la ejecución subsidiaria que nos mandatan los tribunales de justicia y que garantizará el retorno de los conjuntos murales a Aragón", alerta Pedro Olloqui, director general de Cultura.

El museo catalán afirma que, si se mueven, las pinturas podrían dañarse. Durante el juicio ya quedó acreditado que el traslado es posible. Algo que también se ha repetido en esta jornada reivindicativa. "Esas pinturas pueden moverse. Si tienen un problema de desprendimientos, se hacen fijaciones, se hacen actuaciones preventivas para garantizar el proceso de transporte", defiende el restaurador Alfonso Monforte.  Allí, todo está preparado y la sala capitular acondicionada para que las pinturas murales vuelvan al lugar para el que fueron concebidas.

Tags relacionados

tracking_pixel