Macron rechaza dimisión del ministro del Interior tras los disturbios y pide más medidas contra los violentos
El ministro reconoció que el despliegue policial había sido insuficiente al subestimar la participación en las protestas

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha rechazado la dimisión del ministro del Interior, Laurent Núñez, tras los disturbios del sábado en París y otras ciudades de Francia y le pide que despliegue cuanto antes nuevos métodos de intervención contra los grupos violentos, según han informado este lunes el Elíseo.
La Presidencia francesa justifica la decisión por la necesidad de garantizar la continuidad del mando de las fuerzas de seguridad en el actual contexto de tensión. "Dada la necesidad de mantener el mando de las fuerzas del orden en el contexto actual, el presidente de la República rechazó" la renuncia de Núñez, indica el Elíseo.
En una entrevista en France Inter, Núñez explicó que había presentado su dimisión a Macron "porque -dijo- soy responsable de todo lo que está ocurriendo".
Macron ha vuelto a reclamar transparencia sobre los fallos de previsión y de inteligencia que, según la Presidencia francesa, contribuyeron a los disturbios, los destrozos y los saqueos de cientos de comercios.
El ministro había presentado su dimisión después de las críticas a la gestión policial de las protestas del 17 de octubre, que derivaron en actos vandálicos y enfrentamientos en distintas ciudades francesas.
2.400 detenidos y cerca de mil agentes de policía heridos
El recuento por las autoridades asciende a unas 2.400 detenciones y cerca de un millar de miembros de las fuerzas de seguridad heridos. La actuación policial también ha recibido críticas de varios alcaldes, entre ellos los de París, Marsella y Limoges, cuyo Ayuntamiento fue pasto de las llamas.
Ante la magnitud de los daños, Macron ha pedido a Núñez que aplique "lo antes posible sobre el terreno nuevos métodos de actuación" contra los responsables de los disturbios, dijo el Elíseo.
El ministro de Interior reconoce que el despliegue policial que implementó era, "en algunos aspectos, asimétrico en relación con el volumen de participantes", ya que la participación fue "claramente mayor de lo que habíamos previsto", explicó.
Núñez admite que se había producido una "pérdida de control" por parte de la policía en algunas ciudades.
Las protestas tuvieron una participación mucho mayor de la prevista
Sus pronósticos estimaban 200.000 manifestantes para el sábado, mientras que la cifra final fue de 500.000.
"Es probable que también se haya subestimado el número de vándalos y saqueadores, así como la presencia de activistas de extrema izquierda", añadió.
El ministro ha precisado que el sábado se movilizaron 60.000 personas, entre ellas "todas las fuerzas móviles, gendarmes y agentes de policía".
"La cuestión ahora es cómo garantizar que esto no vuelva a ocurrir", ha subrayado.
En una declaración solemne televisada el domingo por la noche, el presidente advirtió de que quienes intentaron atacar las instituciones republicanas tendrían que responder por sus actos ante la justicia y apuntó como responsables de las violencias y saqueos a grupos de ultraizquierda y a delincuentes.