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Andy Burnham, séptimo primer ministro británico en una década de inestabilidad política

El nuevo líder laborista (Liverpool, 1970) fue alcalde de Mánchester, desde donde construyó una reputación de buen gestor y popular entre sus correligionarios

El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, en su primera comparecencia pública este lunes.
El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, en su primera comparecencia pública este lunes.EFE

El nuevo líder laborista británico, Andy Burnham, ha asumido este lunes el papel como primer ministro del Reino Unido tras recibir el encargo del rey Carlos III para formar gobierno. Burnham se ha convertido así en el séptimo jefe de Gobierno en una década.

El que fuera alcalde de Mánchester ha tenido una audiencia con el monarca en el palacio de Buckingham, residencia de la familia real, después de que Keir Starmer presentase formalmente a Carlos III su dimisión como primer ministro.

La entrada en Downing Street culmina un periodo de fuerte inestabilidad política iniciado en 2010, cuando la llegada al poder de una coalición entre conservadores y liberaldemócratas rompió con décadas de alternancia entre los dos grandes partidos, el Conservador y el Laborista.

La situación se agravó tras el referéndum del Brexit de 2016, que aceleró la fragmentación del voto y el auge de nuevas fuerzas populistas.

Afiliado al laborismo con tan solo 15 años

Nacido en la localidad de Aintree, un suburbio de la ciudad de Liverpool, el 7 de enero de 1970, Burnham creció en el seno de una familia católica de origen obrero. Tras educarse en un colegio católico en Newton-le-Willows, en el noroeste de Inglaterra, estudió Inglés en la Universidad de Cambridge.

Cuando tenía apenas 15 años, decidió unirse al Partido Laborista, reconociendo que las famosas huelgas de los mineros (1984-85), en tiempos de la conservadora Margaret Thatcher, lo habían marcado sobremanera al ser testigo desde corta edad del devastador impacto que el cierre de las minas tenía en la industria del carbón.

El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, este lunes.
El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, este lunes.EFE

El paro se aceleró durante los años de Thatcher hasta alcanzar en 1984 a 3,3 millones de personas, frente a los 1,5 millones en 1979.

A medida que ganaba influencia en el partido, Burnham consiguió ser candidato por la circunscripción inglesa de Leigh y ganar su escaño en 2001, cuando estaba en el poder Tony Blair.

Joven promesa del llamado Nuevo Laborismo apoyado por Blair, tuvo varios cargos. Ocupó la secretaría del Tesoro, fue después ministro de Cultura y Deporte y más tarde de Sanidad.

Tras la derrota del laborismo en las elecciones generales de 2010, Burnham sufrió la amargura de la derrota en dos encarnizadas batallas por el liderazgo de la formación en 2010 y 2015.

Los medios y algunos miembros del partido dieron por muerta la carrera política de Burnham cuando decidió abandonar el mundo de Westminster para centrarse en la política local de Mánchester.

Así, se hizo con la alcaldía de la populosa ciudad del norte inglés el 8 de mayo de 2017, desde donde construyó una reputación de buen gestor y popular entre sus correligionarios.

Desde el mundo de Westminster, el hormiguero de intrigas, pactos verbales y rumores, eran cada vez más los diputados laboristas que clamaban el retorno de Burnham a la primera fila de la política del Reino Unido para salvar al partido, después de la calamitosa derrota sufrida por la formación en los comicios locales ingleses y regionales de Escocia y Gales celebrados el 7 de mayo, en los que avanzó el partido popular de derechas Reform UK.

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