Rescatadas 29 personas en 23 intervenciones en una semana en el Pirineo de Huesca
El rescate de mayor gravedad se produjo este viernes 11 en las inmediaciones de Santa Eulalia la Mayor, en Loporzano, donde un parapentista chocó contra una ladera y sufrió una fractura de cadera y una luxación de hombro

Entre el pasado domingo 6 hasta este sábado 12, la Guardia Civil ha rescatado a 29 personas en un total de 23 intervenciones en el Pirineo oscense, según han informado del propio cuerpo.
El rescate de mayor gravedad se produjo este viernes 11 en las inmediaciones de Santa Eulalia la Mayor, en Loporzano, donde un parapentista estadounidense de 33 años chocó contra una ladera y sufrió una fractura de cadera y una luxación de hombro. El hombre fue evacuado en helicóptero al hospital Universitario San Jorge de Huesca.
El día 12, un hombre de 70 años, vecino de la comarca de la Jacetania, sufrió una fractura de tibia y peroné tras tropezar mientras participaba como voluntario en una prueba deportiva de alta montaña en las inmediaciones del pico Collarada, en Villanúa. Fue asimismo evacuado en helicóptero hasta Canfranc Estación.
También resultó herido de consideración un montañero de 54 años que el día 8 sufrió una caída en vertical en las inmediaciones del pico Infiernos, en Sallent de Gállego, y se produjo cortes profundos en una pierna. El hombre fue trasladado en helicóptero al hospital de Jaca.
El día 10, una senderista de 36 años, vecina de Madrid, cayó por una ladera en el sendero del Carretón, en Canfranc Estación, y se fracturó el húmero, tras lo que fue evacuada en ambulancia al hospital de Jaca.
Un senderista alemán de 25 años tuvo que pasar la noche del día 7 junto a los rescatadores y un médico del 061 en las inmediaciones del Ibón Bajo de Arriel, en Sallent de Gállego, después de sufrir una fractura de muñeca y a primera hora de la mañana siguiente fue evacuado en helicóptero al hospital de Jaca.
Ese mismo día, una ciclista de montaña estadounidense de 33 años sufrió una posible fractura de pómulo tras caerse en el camino Gallinero, en Laspaúles, siendo evacuada en helicóptero y posteriormente trasladada al hospital de Barbastro.
Caídas, esguinces, mareos y calambres
El día 12, un montañero de 25 años, vecino de Barcelona, cayó unos cuatro metros en las inmediaciones del Collado de la Cascada, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y sufrió laceraciones en las rodillas y diversas contusiones. Fue evacuado en helicóptero hasta la Pradera de Ordesa y trasladado después al hospital de Jaca.
Ese mismo día, un senderista de 66 años tuvo que ser evacuado desde la Mallata Baja de Argualas, en Sallent de Gállego, al hospital San Jorge de Huesca al sufrir un cólico de vesícula que le impedía continuar la marcha.
También el día 12, dos montañeros de 50 años, vecinos de la provincia de Guipúzcoa, fueron rescatados en las inmediaciones del pico Collarada después de que uno de ellos sufriera mareos y calambres.
El día 11, un montañero de 24 años, vecino de San Sebastián (Guipúzcoa), fue evacuado desde el Collado de Añisclo, en Bielsa, al Parados de Pineta por una lesión de menisco que le impedía continuar la marcha.
El día 10, un montañero de 39 años, vecino de Premià de Mar (Barcelona), sufrió la luxación de un dedo tras una caída durante el ascenso al Aneto por el camino del Salterillo.
El día 7, un senderista de 54 años, vecino de la provincia de Madrid, sufrió un esguince de tobillo tras tropezar en las inmediaciones del Balcón de Pineta, en Bielsa.
Un día antes, un parapentista de 47 años, vecino de la comarca de la Jacetania, sufrió también un esguince de tobillo al impactar contra el suelo durante el aterrizaje en la zona de la Garcipollera, en Jaca, y fue trasladado al hospital de esta localidad.
El día 8, un senderista de 66 años, vecino de la provincia de Barcelona, tuvo que ser evacuado desde el Collado de Añisclo, en Bielsa, después de sufrir una caída que le provocó dolor en una rodilla.
Montañeros enriscados, extraviados o agotados
El resto de intervenciones estuvieron relacionadas principalmente con montañeros enriscados, extraviados, agotados o que habían sobreestimado sus posibilidades.
Así, el día 6 fueron localizados dos jóvenes de 20 años, vecinos de Tarragona, que se habían extraviado en las inmediaciones del Aneto. El día 7 fue auxiliado un senderista de 62 años, vecino de la comarca del Alto Gállego, que, por agotamiento, no podía completar la ferrata de Escuacho, en Escarrilla.
El día 8 fueron evacuados dos montañeros de 28 y 32 años, vecinos de Alcalá de Henares, que habían quedado enriscados cerca del Cuello de Cilindro, en Bielsa, y dos escaladores de 50 y 61 años, vecinos de Santander (Cantabria), que no podían continuar por la ferrata de Obarra, en Beranuy.
El día 10 se rescató a dos escaladores de 26 y 35 años, vecinos de Guadalajara, que habían quedado enriscados en la Vía del Ibón, en Panticosa, y a un montañero francés de 62 años que no podía continuar su progresión por terreno abrupto en la zona de Monte Perdido.
El día 11, un montañero de 21 años, vecino de Alicante, tuvo que ser evacuado desde el pico Balaitous por falta de material, mientras que otro senderista de 50 años, vecino de Barcelona, fue rescatado tras extraviarse en el valle de Barrosa, en Bielsa.
Finalmente, el día 12 fueron evacuados dos senderistas de 25 años, vecinos de Valencia, que se habían extraviado en las inmediaciones del ibón de Batisielles, en el Parque Natural Posets-Maladeta, después de sobreestimar sus posibilidades.
