Nueva Aquitania reclama financiación para reabrir la línea ferroviaria entre Canfranc y Pau
La región francesa destaca los beneficios económicos, turísticos y sociales de la conexión y prevé una consulta vinculante a los vecinos del Valle del Aspe a finales de año

La reapertura de la línea ferroviaria entre Canfranc y Pau es una prioridad para la región francesa de Nueva Aquitania, que reclama al Gobierno francés que concrete su financiación. Representantes de la región y de las entidades que impulsan el proyecto han explicado este miércoles en Canfranc los beneficios económicos, sociales y turísticos que tendría la recuperación de esta conexión ferroviaria a ambos lados de los Pirineos.
El desarrollo del proyecto pasa también por contar con el respaldo del territorio. A finales de año está prevista una consulta entre los vecinos del Valle del Aspe, que se prolongará durante un mes. El resultado será vinculante y se prevé que se conozca en primavera, previsiblemente en mayo.
Desde Nueva Aquitania aseguran que la reapertura permitiría impulsar el turismo, la actividad económica y la movilidad entre Francia y España, además de favorecer el transporte de mercancías. Las previsiones apuntan a 32 trenes diarios entre Pau y Zaragoza y a una reducción de unos 200 camiones en las carreteras.
En España, la línea entre Zaragoza y Canfranc funciona ya con las obras de modernización ejecutadas, mientras que en el tramo francés entre Bedous y Canfranc la reapertura acumula varios retrasos y está prevista actualmente para 2035. La financiación es uno de los principales obstáculos.
El exalcalde de Oloron, Bernard Uthurry, ha destacado que los beneficios de esta infraestructura: "Primero, la movilidad y también las mercancías, porque todos todos vemos cada días más camiones en la carretera".
Por su parte, Alain Cazenave-Pierrot, presidente de Creloc, ha explicado que, aunque la consulta se espera que tenga un resultado positivo, también existen reticencias, sobre todo por las molestias provocadas por "los ruidos".
La rehabilitación del tramo entre Bedous y Canfranc costará unos 700 millones de euros, por lo que el presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, considera determinante la participación del Estado francés. "La Unión Europea nos ayuda masivamente, con al menos con el 50 % del coste de la reapertura, pero el Gobierno francés, con su dificultad presupuestaria, no ha decidido su financiación", ha puntualizado.
El director general de Carreteras del Gobierno de Aragón, David Sánchez, ha recordado el largo periodo que lleva cerrada la conexión internacional. "Francia tiene que decir qué hace con este tramo, si acaba apoyándolo definitivamente y nosotros pedimos al Gobierno de España que presione, tanto en Europa como en el Elíseo".
La línea lleva más de 50 años cerrada y, tras varios retrasos, su reapertura está prevista ahora en 2035.
