Las víctimas de Adamuz reclaman un pacto de Estado para evitar que las tragedias ferroviarias se utilicen con fines partidistas
El nuevo ministro de Transportes, Carlos Cuerpo, se ha comprometido a crear la figura del defensor de las víctimas, modificar los protocolos de los seguros y reconocer como accidente laboral los fallecimientos de quienes viajaban por motivos de trabajo

Las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz han trasladado al nuevo ministro de Transportes, Carlos Cuerpo, la necesidad de impulsar un pacto de Estado que garantice una respuesta común ante este tipo de tragedias y evite que se conviertan en motivo de confrontación política. Durante el encuentro, los afectados han reclamado medidas que aseguren una atención adecuada a las familias y permitan agilizar los procedimientos judiciales.
El ministro se ha comprometido a estudiar e implementar distintas iniciativas, entre ellas la creación de la figura de un defensor de las víctimas y la modificación de los protocolos de actuación de los seguros de pasajeros. También ha mostrado su disposición a reconocer como accidente laboral los fallecimientos de las personas que viajaban por motivos profesionales.
Una de las principales reivindicaciones de las familias es precisamente el reconocimiento laboral de las víctimas que se encontraban en desplazamiento por trabajo, una medida que consideran urgente por las dificultades económicas que atraviesan algunos afectados.
Así lo ha explicado Mario Samper, portavoz de la Asociación de Víctimas de Adamuz, quien ha denunciado la situación de vulnerabilidad en la que han quedado numerosas familias. "La precariedad en que han quedado muchas familias exigía, no ya ahora, sino desde marzo, cuando se lo pedimos al ministro, que de una manera urgente se considerara como accidente laboral", ha señalado. Samper ha advertido de que todavía hay familias en una situación económica crítica. La investigación apunta a una rotura de carril no detectada
Investigación del accidente
Mientras tanto, la investigación sobre el accidente continúa avanzando. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) señala en un informe publicado este jueves que una rotura de carril que no fue detectada pudo estar detrás del descarrilamiento del tren Iryio.
Según el documento, un total de 47 trenes circularon previamente por el punto en el que se produjo la incidencia sin que se identificara el defecto en la vía. Ante estos datos, la comisión reclama a Adif que implante soluciones y sistemas que permitan detectar este tipo de roturas y evitar que vuelvan a pasar inadvertidas.
Las reivindicaciones de las víctimas y las conclusiones de la investigación pretenden situar a los afectados, la seguridad ferroviaria y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención en el centro del debate.
