
Muchos son los que, dos veces al año, con la llegada del cambio de hora(se abre en una nueva ventana), se preguntan qué ocurre con el reloj: si adelanta o retrasa sus manecillas. El horario de verano, que, de acuerdo con la normativa en vigor, se extenderá hasta el próximo 26 de octubre, arrancará durante la madrugada de este domingo, por lo que a las 2:00 (1:00 en Canarias) serán las 3:00 (2:00 en Canarias).
"Esto, lógicamente, va a traer cambios en nuestro estado de ánimo y biorritmos. No solo en los de las personas, también en los de las mascotas", afirma David Fernández, meteorólogo de Aragón TV. Además, Fernández señala que, debido a esta modificación horaria, "el atardecer va a estirarse una hora, por lo que la luz solar podrá durar hasta las 20:00".
En consecuencia, el astro rey será menos madrugador y no saldrá hasta las 8:00. "Poco a poco nos iremos acostumbrando a estos nuevos cambios", confía el meteorólogo.
La Unión Europea (UE) fija una fecha y una hora comunes a todos los Estados miembros para el comienzo y el fin del conocido como horario de verano. La última comunicación de la Comisión Europea al respecto fue de 2021. Entonces, se trasladó cuándo se tenían que producir los cambios hasta 2026: los últimos fines de semana de marzo y octubre, respectivamente, a las 2:00 hora española.
Esto no quiere decir que a partir de 2026 vaya a dejar de haber cambios de hora. El Consejo de la UE, que representa a los gobiernos de los países miembros, aún no ha tomado una decisión final al respecto, a pesar de que el Parlamento Europeo ya apoyó en 2019 la propuesta de la Comisión Europea en favor de permitir que cada Estado decidiera en una consulta pública si mantener su horario actual o fijar uno definitivo sin ajustes bianuales. Para que esta medida se aplique, tanto el Parlamento como el Consejo deben estar de acuerdo.
En la consulta pública efectuada sobre este tema por la Comisión Europea en 2018, el 93% de los españoles participantes apoyó la eliminación del cambio de hora, más que la media europea, que se situó en el 84%.
Ahorros marginales
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), en España no existen informes actualizados que permitan asegurar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos. "El último data de 2015 y en ningún caso se ha analizado el impacto del cambio de hora en un contexto como el actual", ha insistido.
De acuerdo con el organismo, el informe más actual sobre el tema fue elaborado por la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo en 2018. Según detalla la investigación, si bien los cambios estacionales de hora pueden producir ahorros, estos son marginales, y no hay certeza de que los beneficios se obtengan en todos los Estados miembros de la UE.
A favor del horario de verano
Una encuesta realizada en 2024 por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) con una muestra de 1.337 personas concluyó con que el 70% de españoles prefiere el horario de verano frente al 23% que está a favor del horario de invierno.
Sin embargo, un reciente estudio mundial en el que ha participado Darío Acuña, profesor emérito del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, ha avisado del impacto biológico negativo que tiene el cambio horario en las personas y ha apostado por mantener el horario de invierno, al ser más equilibrado.
En concreto, el trabajo argumenta que las variaciones de luz a lo largo de las estaciones son suaves para permitir la adaptación humana, suavidad que el cambio al horario de verano rompe. Además, el horario de invierno evita el exceso de luz por la tarde y noche, considerado perjudicial para la salud al alterar el sistema cronobiótico de las personas.
