De la playa a la montaña: qué prefieren y cuánto gastan de media las familias españolas en sus vacaciones
La opción más cara, elegida por el 11 % de los usuarios, son los viajes al extranjero, con un coste medio de 2.641 euros

Una familia gastará este verano una media de 1.502 euros si quiere disfrutar de unas vacaciones en la playa, el destino preferido por uno de cada tres hogares, mientras que un 30 % de los ciudadanos no tiene previsto viajar, cinco puntos más que hace cuatro años. Son las principales conclusiones de una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), realizada entre personas de entre 25 y 79 años, que eligen en un 33 % de los casos la playa como el destino de las vacaciones.
Mientras, por los viajes al extranjero optan el 11 % de los encuestados, que tendrán que desembolsar una media de 2.641 euros, y por el pueblo, el 8 %, lo que supone el menor gasto, con una media de 583 euros por familia. También la montaña será el lugar al que se vaya otro 8 % de las familias, con un coste medio de 935 euros.
El hotel, la primera opción
En cuanto al alojamiento, los hoteles continúan siendo la alternativa más utilizada, ya que optarán por ellos el 35 % de los encuestados, seguidos de los apartamentos de alquiler (20 %), la vivienda propia (18 %) y las casas de familiares (14 %). Las opciones más económicas, como los campings (7 %) o alojarse en casa de amigos (4 %), mantienen un peso menor.
Consejos para evitar problemas
Ante el incremento de las reservas durante el verano, la OCU aconseja contratar los alojamientos a través de plataformas o agencias fiables, dar prioridad a aquellos que permitan cancelación gratuita y revisar con detalle las condiciones antes de confirmar la reserva, sobre todo en cuanto a suplementos o a los horarios de entrada y salida.
También recomienda usar pasarelas de pago seguras, conservar la publicidad, capturas de pantalla y las comunicaciones mantenidas con la plataforma o el propietario, ya que pueden resultar útiles en caso de reclamación.
La organización recuerda, además, que si surge algún problema conviene reclamar cuanto antes y por escrito y que, cuando la cuantía no supera los 2.000 euros, es posible acudir a la vía judicial sin necesidad de abogado ni procurador, una opción a tener en cuenta cuando el alojamiento se ha contratado directamente con un particular.