La isla de El Hierro declara la emergencia social ante repunte migratorio y presión de los recursos
En la jornada del viernes llegaron más de 1.000 migrantes a la isla en una nueva jornada de llegada de cayucos. Desde El Hierro piden más medios humanos y materiales para atender la crisis migratoria

El Cabildo insular de El Hierro, en Canarias, ha decretado la emergencia social ante el repunte de la llegada de cayucos y la consiguiente presión sobre los recursos humanos y asistenciales de la isla. En la jornada del viernes, un total de 1.066 personas llegaron hasta la isla en estas precarias embarcaciones.
Las dos últimas llegadas a El Hierro se produjeron en la tarde del viernes, después de que Salvamento Marítimo ya hubiese auxiliado durante la madrugada y la mañana a 854 personas que viajaban en siete cayucos.
La corporación insular solicita al Gobierno de Canarias y al de España más medios humanos y materiales, así como una rotación que permita el descanso del personal de Salvamento Marítimo, Servicio Canario de la Salud, fuerzas y cuerpos de seguridad, Cruz Roja y las ONG.
También reclama mejorar los protocolos de derivación hacia otras islas con mayor capacidad y reforzar las instalaciones de primera acogida.
La declaración de emergencia social pone también el acento en la localidad de La Restinga, que ha recibido a la mayoría de estas embarcaciones, y en la necesidad de compatibilizar la atención humanitaria con el normal desarrollo de la actividad de sus vecinos, comerciantes, empresas, profesionales del sector pesquero y empresas de buceo.
El Cabildo de El Hierro advierte de que "la situación presenta ya un nivel de tensión considerable, con dificultades de coordinación y preocupación ante la posibilidad de que la presión migratoria siga aumentando durante las próximas semanas y meses".
Y añade que continúa trabajando para mantener las condiciones de salubridad en las zonas de llegada y garantizar centros temporales y provisionales de primera acogida que permitan aliviar la presión asistencial de la isla.
