El rey, en un guiño, defiende ir cediéndole el peso de los Premios Princesa de Asturias a la princesa Leonor
La princesa ha advertido en su discurso que la convivencia "no es fácil, pero es el único camino para lograr el progreso compartido"

El Teatro Campoamor de Oviedo ha acogido este viernes los Premios Princesa de Asturias. Los reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía han presidido la ceremonia, (se abre en una nueva ventana)que en esta ocasión ha reconocido a figuras como Serena Williams, Mario Draghi o Eduardo Mendoza.(se abre en una nueva ventana)
Los galardonados en esta 45 edición han sido: Byung-Chul Han, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades; Eduardo Mendoza, de las Letras; Douglas Massey, de Ciencias Sociales; Graciela Iturbide, de las Artes; Serena Williams, de los Deportes; al Museo Nacional de Antropología de México, de la Concordia; Mary-Claire King, de Investigación Científica y Técnica; y Mario Draghi, de Cooperación Internacional.
La princesa de Asturias ha apostado en su discurso por cuidar y defender los valores que guían a españoles y europeos y por confiar en la democracia frente a la intolerancia, en el Estado social de derecho frente al abuso de poder. "La convivencia no es fácil, pero es el único camino para lograr el progreso compartido", ha indicado,
La heredera de la Corona se ha definido, en un tono ameno, como una persona "de la generación Z, e hija de una de la generación X y de un boomer".
Por otro lado, también ha destacado la necesidad de ayudar a quienes no lo tienen fácil, a las personas más vulnerables, a los jóvenes que pelean por formarse, por tener un trabajo y un hogar o a las personas mayores que no quieren estar solas, igual que a los niños en riesgo de pobreza.
"Quizá haya que recordar lo que significa tratar bien al prójimo, salir de la trinchera, sacudirnos el miedo, unirnos para hacer las cosas mejor, pensar en que, si no miramos al otro, no sabremos construir confianza", ha indicado la princesa Leonor.
Por su parte, Felipe VI ha advertido de los dos extremos inquietantes entre los que se debate el mundo actual: un individualismo radical y una globalización que degrada la diversidad y ante los que ha apostado por la educación en valores.
Y ha llamado la atención sobre lo paradójico que es que sociedades tan interconectadas como las actuales "estén tan solas, se sienten solas o tienen problemas para comunicarse".
Además, ha tenido palabras que han sonado a despedida y a pasar el relevo a su hija mayor, de quien ha resaltado que ha ido "asumiendo gradualmente la tarea dando a cada paso pruebas de madurez y sensibilidad y con un papel más activo en la vida pública".
Uno de los premiados, el escritor barcelonés Eduardo Mendoza, se ha mostrado muy agradecido por este premio: "Ha sido una sorpresa, un honor, una alegría y un incentivo", porque, haciendo gala de su tradicional humor, el escritor ha asegurado que si no se mira al espejo todavía sigue viéndose "como una joven promesa de la narrativa española". Este ha destacado que el mejor elogio que ha recibido en su carrera es el de ser "proveedor de felicidad", pero también ha asegurado que no le gusta el mundo tal como lo ve hoy en día. "A mi edad, uno preferiría disfrutar de lo que hay y no andar quejándose de lo que falta, pero me temo que no podrá ser", ha destacado. Y ha concluido diciendo: "Los años me han hecho valorar sobre todas las cosas el respeto".
El sábado, los reyes, la princesa y la infanta se trasladarán a Valdesoto, en el concejo de Siero, para hacer entrega del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2025.