
El Parlamento de Cataluña ha activado la cuenta atrás de dos meses para encontrar un candidato para ser investido presidente de la Generalitat. Tanto el socialista Salvador Illa, como el expresidente Carles Puigdemont, de Junts, deberán buscar los apoyos necesarios entre los diputados de los comunes y Esquerra. Si no lo logran antes del 26 de agosto, se volverán a convocar elecciones, que se celebrarían el 13 de octubre.
La negociación de esos apoyos, que no se han alcanzado hasta ahora, se prevé larga y complicada. Esta misma mañana, Esquerra Republicana de Cataluña ha vuelto a dejar claro en el Congreso que, sin financiación singular para Cataluña, no apoyarán a los socialistas catalanes.
El diputado de ERC en el Congreso, Francesc-Marc Álvaro, ha advertido al Gobierno de Sánchez que, sin su propuesta de un "cupo catalán", su formación no facilitará la investidura de Salvador Illa. "Queremos recaudar todos los impuestos, traspasar lo que corresponda al Estado por los servicios prestados y pactar una cuota de solidaridad razonable. Sin soberanía fiscal, no facilitaremos ninguna investidura", ha asegurado el diputado catalán.
Por su parte, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha respondido que el PSOE no comparte el modelo de concierto económico que pone ERC encima de la mesa, aunque sí cree que se tienen que contemplar las singularidades de Cataluña en materia de financiación, así como las del resto de comunidades autónomas.
"Queremos hacer compatible esa financiación singular para Cataluña con una reforma del modelo de financiación que aporte recursos al conjunto de los servicios públicos", ha subrayado la ministra.
