
El presidente estadounidense, Donald Trump, planea anunciar este miércoles, en la jornada que ha bautizado como "día de la liberación", nuevos aranceles contra varios países, en una medida que podría sacudir el sistema económico global como no se ha visto en décadas.
El anuncio tendrá lugar en un gran evento llamado 'Make America Wealthy Again' ("Hacer a EE.UU. rico de nuevo"), que se celebrará en la Rosaleda de la Casa Blanca, donde los cerezos ya están en flor, y al que acudirán todos los miembros de su gabinete.
Una vez que Trump haga el anuncio los aranceles entrarán en vigor inmediatamente, según detalló la Casa Blanca.
Todavía, sin embargo, se desconocen muchos detalles sobre cómo se implementarán esos "aranceles recíprocos", dirigidos contra aquellos países que imponen barreras a los productos y servicios estadounidenses, una medida que podría afectar especialmente a la Unión Europea (UE).
La idea es simple: Washington elevará sus aranceles sobre bienes y servicios extranjeros para igualar las barreras comerciales y fiscales (como el IVA europeo) que otras naciones imponen a los productos estadounidenses. "Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos", ha repetido Trump en varias ocasiones.
Esos aranceles recíprocos podrían adoptar distintas formas. Por ejemplo, podrían establecerse diferentes gravámenes dependiendo del producto y su país de origen, o bien fijar un arancel para todas las importaciones de un país, calculando el promedio de lo que esa nación grava a productos estadounidenses.
Una de las opciones que Trump tiene sobre la mesa es la imposición de aranceles generalizados del 20% sobre la mayoría de las importaciones que llegan a Estados Unidos, algo que podría provocar fuertes turbulencias en los mercados financieros y desencadenar represalias de sus socios comerciales.
La Casa Blanca ha adelantado que impondrá aranceles contra Brasil, la India, Corea del Sur y la Unión Europea, aunque no ha aclarado si sancionará a la UE como bloque o si evaluará a cada país por separado. Lo que sí ha dejado claro es que "por ahora, no habrá exenciones".
España mira con incertidumbre a Estados Unidos
A miles de kilómetros de distancia, este miércoles no es un día cualquiera de trabajo. En España pesa la incertidumbre, incluso entre viñedos. “La verdad es que el tema de los aranceles ha generado mucha incertidumbre, porque dicen que podrían llegar hasta el 200%, pero no creo que al final se quede en ese porcentaje”, espera Jorge Rodríguez, copropietario de la Bodega Petrolanda.
El año pasado se vendió vino a Estados Unidos por más de 330 millones de euros, casi el 11% del total exportado. "No entendemos nada. Los aranceles que imponen, no se quién se lleva ese dinero, pero al final, estamos en una guerra", lamenta el enólogo Enrique López de Alda.
Las exportaciones españolas a Estados Unidos superaron los 18.000 millones de euros en 2024 en aparatos mecánicos y máquinas, electrodomésticos, aceite, combustibles y productos farmacéuticos.
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha manifestado este jueves que “la palabra arancel es muy mala noticia": "Va a contraer el mercado a nivel mundial y también europeo”.
Aragón también esta pendiente del anuncio que haga Trump. La vicepresidenta y consejera de Presidencia, Economía y Justicia, Mar Vaquero, ha participado este miércoles en Bruselas el pleno del Comité Europeo de las Regiones para trasladar una de las grandes preocupaciones del sector primario aragonés en las últimas semanas: el impacto negativo que tendría la aplicación de aranceles para el sector agroalimentario, que exporta hasta cuatro veces más en una década, y del vitivinícola, en el que más de la mitad de la producción se envía fuera de España.
Ante esa amenaza, la segunda en la DGA ha reclamado “unión, certidumbre y una estrategia global” para poder afrontar esta nueva realidad que provocaría una “importante merma” para este sector. Para ello ha solicitado la elaboración de una resolución que pueda dirigirse a la Comisión Europea y al Parlamento, en la que se inste a la adopción de medidas que sirvan para paliar el impacto de la amenaza de las políticas proteccionistas.
