
El Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés de los depósitos de los bancos en un cuarto de punto porcentual, hasta el 2,25 %, porque la inflación, entienden, va a subir más debido a la guerra en Irán. No se compromete respecto a sus próximas decisiones, que dependerán de los datos económicos.
El Consejo de Gobierno del organismo se ha comprometido a fijar los tipos de interés de manera que asegure que la inflación se estabilice en su objetivo del 2 % a medio plazo pese a que el crecimiento se debilite. Con la decisión, el BCE considera que "continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra".
Decisión unánime
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha dicho que el Consejo de Gobierno ha decidido por unanimidad subir los tipos de interés en la zona del euro en 25 puntos básicos y que no ha discutido otras opciones como aumentarlos en mayor medida. "No discutimos, ni debatimos otras alternativas", añadió Lagarde tras la reunión en la sede central del BCE.
La economía de la zona del euro se contrajo un 0,2 % en el primer trimestre. Francia se contrajo un 0,1 %, pero las otras grandes economías crecieron: Alemania (0,3 %), Italia (0,3 %) y España (0,6 %).
El BCE ha revisado al alza sus perspectivas de inflación y a la baja las de crecimiento para este año y el próximo en comparación con los cálculos de marzo. Ahora prevé un crecimiento del 0,8 % en 2026, del 1,2 % en 2027 y del 1,5 % en 2028 con una inflación del 3 %, del 2,3 % y del 2 %, respectivamente.
Por tanto, la inflación superará este año con creces el objetivo del BCE y también el próximo año, aunque menos.
