Crimen de Tauste: Carlota habría "impulsado y planificado" con su pareja la muerte de sus padres
Ambos permanecen en prisión provisional. Los indicios sitúan a la pareja en la escena del crimen y confirman que la investigada tenía plenas facultades mentales

La investigación por el doble crimen de Tauste dibuja ya una hipótesis mucho más concreta sobre lo que pudo ocurrir dentro de la vivienda de Javier Sánchez, exsecretario general de UAGA, y su mujer, María Esther Latorre, en la madrugada del pasado 7 de agosto.
La juez, en su auto, considera que existen indicios de que la hija del matrimonio, Carlota Sánchez, fue quien “impulsó” la comisión del delito y que la muerte de sus padres habría sido “planificada y ejecutada” por ella y su pareja, Luis Carlos de la Cruz.
Así consta en el auto dictado el pasado 13 de agosto por la juez de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros. El documento no determina quien cometió el acto del apuñalamiento, aunque Luis Carlos reconoció ante el forense haber causado ambas muertes, una confesión que habría hecho previamente a dos amigos.
El texto reconstruye el día de los hechos, cuando ambos investigados habrían viajado desde Zaragoza hasta Tauste, entrado en el domicilio familiar cuando Javier y Esther todavía no estaban.
Allí, según el auto, esperaron hasta el regreso de los padres de ella. Según el relato provisional de la jueza instructora, cuando Javier se quedó dormido en su habitación fue atacado con un cuchillo de la cocina de su propia casa, con el que recibió numerosas puñaladas, causándole la muerte.
La mujer del exsecretario general de UAGA llegó después a la planta superior, cuando los investigados habrían salido del cuarto, donde se encontraba el cuerpo sin vida de su marido, para atacarla también repetidamente, matándola también.
Pruebas indiciarias
La resolución enumera, además, los indicios sobre los que se sustenta por ahora la investigación, entre ellos una manifestación que se atribuye a Carlota en una conversación con su hermana, a quien, según recoge literalmente el auto, habría dicho que “no veía otra manera de acabar las cosas”.
Además, tanto los repetidores de telefonía como las cámaras de seguridad sitúan a ambos en el recorrido del crimen.
También constan declaraciones de personas próximas a la investigada que trasladaron sus sospechas a la Guardia Civil y la existencia de un posible conflicto entre Carlota y sus padres que, según la instructora, podría estar relacionado con el desencadenante de los hechos.
Plenas facultades en la investigada
La instrucción mantiene que el informe emitido por el médico forense concluye que Carlota, durante los hechos, presentaba plena capacidad de discernimiento entre el bien y el mal, después de que el abogado defensor alegara que su clienta sufre esquizofrenia.
Dado que los estudios forenses no prueban ese extremo, la jueza mantiene en prisión provisional a la investigada y a su pareja.
Mientras, queda por esclarecer dónde está el arma homicida y la ropa que llevaban puesta los encausados en el momento de los hechos.
El crimen de Javier Sánchez y Esther Latorre, históricos referentes del ámbito agrario aragonés y vinculados durante años a UAGA, conmocionó a Tauste y a buena parte de Aragón. Sus cuerpos fueron encontrados el 8 de agosto, después de que no acudieran a una comida familiar.
