Los bomberos forestales mantienen la huelga prevista para el próximo martes al no alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Aragón
Se reunían con representantes del Gobierno de Aragón para presentar sus peticiones, pero no ha habido ningún avance, en gran parte porque a la reunión no se ha presentado ningún representante de Sarga, sino un letrado "sin poder de decisión"

Los bomberos forestales de Aragón mantienen la huelga prevista para el próximo martes tras no alcanzar ningún acuerdo con el Gobierno de Aragón en la reunión de este jueves en el Servicio de Mediación y Arbitraje. La próxima concentración será este viernes en Plaza San Pedro Nolasco.
Los representantes de Infoar que participan en el operativo de prevención y extinción de incendios forestales se reunían este martes con representantes del Gobierno de Aragón para presentar sus peticiones, pero no ha habido ningún avance. En gran parte, porque a la reunión no se ha presentado ningún representante de Sarga -la empresa pública para la que trabajan- y en su lugar ha acudido un letrado de la comunidad que "carecía de cualquier poder de decisión", lo cual consideran "una falta de respeto".
Los trabajadores del operativo antiincendios insisten en que el servicio está colapsado por falta de personal y que "así se ha demostrado con el último incendio de Riglos" donde se han requerido medios de otras comunidades. Afirman estar "colapsados" ante los sucesivos incendios forestales que se han declarado este verano y denuncian que se lleva 15 años sin invertir en el operativo, además de que el convenio que firmaron en 2024 era insuficiente.
Según el presidente del comité de intercentros de Sarga, Carlos Martínez, "un solo incendio ha colapsado el operativo" y necesitan ayuda de otras comunidades, así como del Gobierno central, "porque nuestro propio operativo no puede dar respuesta".
Por su parte, el Ejecutivo autonómico dice mantener la voluntad de diálogo con los profesionales y considera necesario escuchar sus planteamientos, así como analizar sus propuestas. Pero remarca que "escuchar las reivindicaciones no supone aceptar automáticamente todas las propuestas, sino asumir el compromiso de estudiarlas con rigor para determinar su viabilidad técnica, jurídica, organizativa y presupuestaria".
