Casi una decena de pueblos turolenses siguen sin poder beber agua del grifo
Los análisis del agua siguen mostrando cierta turbidez tras las tormentas de finales de agosto y afecta a las localidades que se abastecen de la potabilizadora del pantano de Cueva Foradada de Oliete

Siete pueblos de la comarca del Bajo Martín y dos de Andorra-Sierra de Arcos siguen sin poder beber agua del grifo por la turbidez que muestran los análisis. Las tormentas de finales de agosto y principios de septiembre provocaron cortes del suministro la semana pasada en la potabilizadora del pantano de Cueva Foradada de Oliete, del que dependen todos ellos. Aunque ya se ha restablecido, el agua sigue sin ser apta para el consumo humano.
Los municipios de Albalate del Arzobispo, Urrea de Gaén, Castelnou, Jatiel, Samper de Calanda, Híjar y La Puebla de Híjar, en el Bajo Martín, y de Oliete y Ariño, en Sierra de Arcos, mantienen la recomendación para sus vecinos de no beber agua del grifo. “Los vecinos lo llevan bien. Aquí hemos tenido cortes, pero ahora el abastecimiento está bien, solo mantenemos la prohibición de beber por prevención”, ha detallado el alcalde de Ariño, Carlos Ros, a los micrófonos del programa Aquí y Ahora de Aragón TV.
Esta localidad cuenta con la ventaja de suministrarse también de un manantial proveniente de Alacón. “Esto nos está salvando la situación”, reconoce Ros.
El agua sí que está siendo utilizada para ducharse, cocinar o lavar los platos, pero Sanidad ha recomendado mantener la recomendación de no beber hasta que la turbidez haya desaparecido por completo.
“Esperamos que pronto volvamos a la normalidad. Si nos hubiera cogido en julio no podríamos abastecer el consumo de toda la población, porque se duplica en verano. Pero ahora tenemos cuatro depósitos y eso nos está ayudando”, ha explicado el alcalde.
