
Un equipo multidisciplinar en el que participa la Universidad de Zaragoza (Unizar) ha desarrollado un fármaco que se administra vía oral contra la tuberculosis resistente. Esta enfermedad apenas afecta a 141 personas al año en Aragón y a 4.000 en España. Sin embargo, la tuberculosis es una enfermedad que deja más de 11 millones de casos en todo el planeta, siendo los países en vías de desarrollo los que tienen una mayor incidencia. Según los expertos, el tratamiento de la bacteria respiratoria más mortal que existe es "complicado" ya que incluye un cóctel de cuatro fármacos que se administran al paciente durante seis meses.
Eso, si el patógeno no es multirresistente, algo que ocurre en el 4% de las ocasiones, en cuyo caso la solución se complica y obliga a un tratamiento que incluye inyecciones intravenosas. Para un país del primer mundo esto es poco problemático, pero en los estados con más problemas de desarrollo el acceso a la sanidad es más costoso. Por eso, es tan importante que un equipo multidisciplinar en el que participa la Universidad de Zaragoza haya descubierto un medicamento que se administra vía oral para estos casos multirresistentes.
"Hemos descubierto el origen de lo que puede ser un avance muy importante para tratar la tuberculosis resistente, aunque los estudios todavía tienen que desarrollarse en pruebas experimentales y con humanos", reconoce Santiago Ramón, investigador del proyecto. En total 30 instituciones trabajan en el proyecto ERA4TB, incluido el Grupo de Genética de Micobacterias de Unizar, que celebran este lunes el Día Mundial de la Tuberculosis.
Uno de los aspectos más interesantes que desarrolla el equipo de Zaragoza es el que está relacionado con 'sistema de fibra hueca', por el cual, señala Ainhoa Lucia, profesora de Unizar y coinvestigadora principal del proyecto ERA4TB, "permite cultivar la bacteria de la tuberculosis y simular el tratamiento en condiciones similares a las humanas". Los datos obtenidos, gracias a esta novedosa tecnología, se integran en modelos matemáticos para predecir las dosis más eficaces que deben recomendarse en las fases clínicas, lo que permite reducir riesgos, tiempo y costes.
La Organización Mundial de la Salud persigue erradicar la tuberculosis para el 2030, un objetivo ambicioso en el que Zaragoza se ha convertido en centro de referencia. En mayo acogerá la reunión mundial del proyecto ERA4TB, en donde se darán a conocer los avances en la lucha contra la enfermedad y en el que participarán los principales investigadores de todo el mundo.
