
La Guardia Civil de Teruel logró interceptar el pasado 3 a abril a un conductor que circuló en sentido contrario durante más de dos kilómetros por la A-23. El vehículo se llegó a cruzar con otros conductores que tuvieron que maniobrar para evitar una colisión frontal. Al volante iba un joven de 20 años que dio positivo en la prueba de detección de drogas.
Este conductor 'kamikaze' circulaba en un principio por la N-420 desde Alfambra hacia Teruel, cuando intentó huir del control de varias patrullas de seguridad ciudadana de la Guardia Civil. Fue entonces cuando se incorporó a la autovía en sentido contrario, en el kilómetro 115.
El conductor no dudó en seguir su camino e hizo caso omiso a las señales acústicas y luminosas de las patrullas de la Guardia Civil que le perseguían, poniendo en grave riesgo la seguridad de otros usuarios de la vía. Finalmente, la rápida actuación de los motoristas de la Benemérita logró detener al vehículo antes de que provocara un accidente.
El conductor de 20 años dio positivo tanto en THC (cannabis) como en anfetaminas, a la espera del resultado confirmatorio del laboratorio.
Los agentes remitieron el caso al Juzgado de Instrucción de Teruel que lo investiga por un delito contra la seguridad vial, por conducir con temeridad manifiesta y poner en grave peligro la integridad física del resto de conductores. Por estos hechos, se enfrenta a una pena de prisión de hasta dos años y a la privación a conducir durante uno a seis años.
