
Los libros de los estudiantes de los colegios aragoneses se han quedado en casa este viernes. Los más pequeños han dicho 'adiós' al curso y se preparan para disfrutar de las vacaciones.
En el colegio Valdespartera de Zaragoza han cambiado el material escolar por el bañador. "Me da pena separarme de mis compañeros", confiesa uno de los alumnos.
Los más pequeños tienen claro a qué dedicarán estos meses de descanso. "A la playa, a la piscina...", comenta una de las estudiantes, mientras otro relata: "Primero iré a colonias y también a Aínsa, al pueblo".
Más complicado lo tienen los padres. "Estamos contentos porque ya no tienes el trajín de horarios, pero lo llevamos mal porque es difícil conciliar", explica una de las progenitoras.
También han cambiado los estuches por toallas en el colegio de Alfambra, en Teruel. Nada mejor que refrescarse tras un curso que muchos han sabido aprovechar. Ahora, uno de sus profesores recomienda que durante la época estival "jueguen mucho y lean muchos libros". Otra compañera del equipo docente aconseja "que disfruten de estar con la familia".
Para quienes acaban su etapa de primaria es momento de vítores y también de despedidas. "Llegarán alumnos nuevos y comenzaremos otra vez", apunta una maestra.
