
Los turolenses han asistido este domingo a una sesión benéfica de zumba en el frontón Pinilla. El dinero recaudado irá destinado a los vecinos que perdieron su vivienda en el derrumbe del edificio de la calle San Francisco. Los fondos se utilizarán para sufragar los costes de abogados, peritos y técnicos de los afectados.
Los motivos de los asistentes han sido, entre otros, "ayudar a la causa, pasar un buen rato y hacer ejercicio", ha comentado una de las participantes. Mientras, otra ha subrayado la importancia de "mostrar la solidaridad con la gente e intentar ayudar".
El 13 de marzo se cumplirán nueve meses del siniestro(se abre en una nueva ventana). Más de 30 familias siguen fuera de sus casas, las del número 21, que se vino abajo. Los vecinos continúan angustiados y muy preocupados por su futuro. En junio acabarán sus ayudas al alquiler y siguen sin recibir ninguna indemnización por parte de los seguros porque estas entidades no avanzarán hasta que se sepan las causas del derrumbe.
