Terminan las obras de refuerzo del talud de la A-138 que se desprendió el pasado invierno
Se trata de un talud ubicado cerca del túnel de Las Devotas, entre Lafortunada y Salinas. Ha tenido un coste de 385.000 euros

La Dirección General de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón ha terminado la obra de emergencia para reforzar y consolidar el talud junto al túnel de Las Devotas, en la carretera A-138 entre Lafortunada y Salinas, que sufrió un desprendimiento el pasado 6 de noviembre tras el paso de una dana durante los días anteriores. El desprendimiento dejó sobre la calzada una gran masa de vegetación y rocas que obligó al corte de la misma hasta que, provisionalmente, se pudo habilitar ese mismo día un paso de tráfico de manera alternativa con regulación por semáforos.
El director general de Carreteras, Miguel Ángel Arminio, ha visitado este punto para comprobar la ejecución de los trabajos realizados en la ladera que se abre al paso de la carretera A-138 en el punto kilométrico 69,2. Han consistido en la limpieza del material desprendido y suelto que quedó en el talud y que era susceptible de caer sobre la calzada. “Posteriormente –ha señalado Arminio- se realizó una perforación para introducir los bulones con los que coser las capas duras de la montaña y conseguir una mejor sujeción y evitar nuevos desprendimientos”. Sobre la cabeza de esos bulones se ha tejido una red de cable de acero de 8 milímetros que, junto con una malla de triple torsión, ejercen una protección superficial del talud afectado. El coste de esta actuación de emergencia ha sido de 385.000 euros.
La visita del director general ha tenido también como objeto analizar la efectividad de la solución realizada ante los nuevos episodios de precipitación que se están sucediendo a lo largo de los meses de abril y mayo. En este sentido, Miguel Ángel Arminio ha destacado que “este tipo de solución, muy parecida a la que se está realizando en la A-139 a la altura de Santaliestra, está funcionando bien porque por un lado se consolida el terreno de la montaña para evitar futuros deslizamientos y, por otro, se protege superficialmente todo el talud para evitar su erosión”.
