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Aragón

Sobra vino en el mercado: el sector busca soluciones para incentivar el consumo y atajar la crisis de precios

Países como Francia tratan de paliar esta crisis con arranques de viñas y otras comunidades lo han hecho con la llamada 'vendimia en verde'

Una de las vendimiadoras en un campo de viñas. / E.S.
Una de las vendimiadoras en un campo de viñas. / E.S.

Turbulencias en el sector del vino que finaliza una vendimia con incertidumbre en el consumo y con una caída imparable de los precios. Sobra vino en el mercado y los agricultores aragoneses piden soluciones ante "la pasividad" de las administraciones. Señalan que los precios han caído entre un 30% y un 50% desde la pandemia y que los datos de consumo no se han recuperado. Un excedente de vino que preocupa también en la exportación, hasta ahora una buena vía para sacar ese excedente, pero que ha visto como la demanda interna de sus países también ha caído y han frenado sus compras. 

"Hace meses trasladamos ya al Ministerio la petición de ayudas, arranques o vendimias en verde", señala el responsable del sector del vino en UAGA en Aragón, Nicolás Aldea. Esa reclamación "no ha tenido respuesta", lamenta. "Ahora vemos sorprendidos cómo el ministro dice que el consumo se ha recuperado un 1,5% este año cuando ha bajado más de un 9% en los últimos tres o cuatro años. Llevamos dos años de cosechas medias y bajas, y aun así los precios no suben", ha explicado Aldea.

Las organizaciones agrarias plantearon al ministerio un "arranque de viñas en diferido". Esto es, arrancar una parte de las hectáreas y esperar unos años a ver cómo responde el mercado. Durante ese tiempo los agricultores recibirían una parte de los ingresos medios de la zona de sus plantaciones y después podrían decidir si seguir arrancando o no. Otra opción era la de "congelar las autorizaciones de plantación durante algunos años", con el fin de no aportar más uva y vino al mercado.  

Ese arranque sí podrán hacerlo los franceses, que cuentan con el apoyo de su país y de la Unión Europea para destruir 30.000 hectáreas de viñedo. Para ello cuentan con un presupuesto de 120 millones de euros comunitarios. Hay que recordar que Aragón ya arrancó 2.293 hectáreas en 2009 debido a una autorización de la OCM (Organización Común de Mercado del Vino).

Los viticultores aragoneses también tienen que hacer frente a "la vendimia en verde" que sí han decretado otras comunidades autónomas. Se trata de una actuación en la que se recoge la uva antes de que llegue a las bodegas para reducir la entrada de vino en el mercado. "Hubo un planteamiento a la consejería anterior de Aragón. Con la nueva todavía no nos hemos reunido, pero decidieron no hacerlo sin dar tampoco muchas explicaciones", señalan desde UAGA.

También desde la Unión de Pequeños Agricultores denuncian incumplimientos de la ley de la cadena alimentaria por parte de las grandes bodegas. A este respecto, UPA ha propuesto un decálogo de medidas que "pueden ayudar a salvar a los miles de productores familiares". "Es un sector fundamental para España, presente en más del 40% de los municipios, del que depende el 2% del PIB nacional y crea más del 2% de los puestos de trabajo del país", señalan. El responsable sectorial Alejandro García-Gasco Alcalde pone un ejemplo de precios: "Un kilo está sobre 30 céntimos, y es necesario sobre un kilo y medio para elaborar una botella de vino".

Cambios en el consumo y problemas en la exportación

Es cierto que el sector del vino refleja cambios en sus consumos. Cada vez lo beben personas más jóvenes que buscan vinos blancos y con menos graduación de alcohol. Y eso supone un quebradero de cabeza para los productores, porque la reestructuración es muy complicada. "No podemos plantar macabeo blanca o tempranillo un año, porque una viña tarda entre 4 y 5 años en entrar en producción y si después el mercado quiere garnacha otra vez, ¿qué hacemos?", dicen desde las organizaciones agrarias. 

Una cuarta parte del vino que se consume se queda en España y el resto sale fuera de nuestras fronteras. En estos momentos el mercado exterior está "con unas turbulencias tremendas". "No se cumplen para nada las previsiones de los clientes o los presupuestos que tenías pactados, también pasa con las reservas de vinos que teníamos hechas", explica Marta Tornos, consultora aragonesa de exportación.

"Los mercados de Corea, Taiwán o China se han caído de manera dramática", dice Tornos. Señala que los "importadores se han vuelto más conservadores y precavidos", algo que obliga a las bodegas a reformular su marketing. También a buscar nuevos mercados como Brasil, Costa Rica o Perú. "En estos países hemos encontrado un verdadero interés por nuestros vinos", detalla la experta.

Los consumidores "miran el céntimo" y eso hace que muchos hayan tenido que bajar los precios para dar salida a los vinos ante una nueva vendimia. El mercado "obliga a volver a empezar, ya no vale con ponerlo en las estanterías". "Tenemos que volver a empezar, hay que hacer buenas presentaciones, mejorar el 'packaging' y contar la historia que hay detrás del producto", subraya Torno. En definitiva, reformular el marketing de las bodegas para llegar a nuevos consumidores. 

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