CARTV

Aragón

Rescatados dos grupos de excursionistas aislados por la crecida de sendos ríos

Los rescates se llevaron a cabo este sábado; el primero en la zona del Barranco de Mascún, en Bierge, donde ocho senderistas quedaron aislados por la crecida del río Mascún; el segundo rescate, de siete jinetes y su guía, fue en Sabiñánigo

Momento del rescate provocado por la crecida en el río Alcandre. / Guardia Civil
Reproducir

La Guardia Civil recató este sábado en sendas operaciones a 15 excursionistas que habían quedado aislados por la crecida de los ríos.

El primero de estos rescates se produjo en la zona del barranco de Mascún, en Bierge, donde ocho senderistas de entre 70 y 11 años, y vecinos de Pamplona, quedaron aislados por la crecida del río Mascún. Tras localizarlos, fueron evacuados y trasladados por el GREIM de Huesca a la localidad de Rodellar, donde se encontraban sus vehículos particulares. 

El segundo rescate, de siete jinetes y su guía, se produjo en el término municipal de Sabiñánigo. Se encontraban realizando una ruta a caballo desde Nocito a Bara, cuando la crecida del río Alcanadre les impidió avanzar, quedando aislados.

El GREIM de Huesca localizó al grupo, que fue evacuado mediante una tirolina de cuerdas para cruzar el río con seguridad. Tras su rescate, fueron trasladados a la localidad de Bara. Se trata de seis mujeres de entre 66 y 32 años y un hombre de 47, de nacionalidades luxemburguesa, canadiense, alemana, irlandesa y australiana

Un menor, en estado grave

Además, el pasado jueves, un menor resultó herido grave y una menor herida leve cuando hacían barranquismo en la zona Fuente Tamara, en el barranco La Peonera, en Bierge, junto a un hombre de 43 años y vecino del Somontano. Uno de ellos se lesionó al saltar a una poza y el otro al tropezar al mismo nivel. Agentes del GREIM de Huesca los evacuó y los trasladó hasta su vehículo particular, y se fueron por sus propios medios al Hospital de Barbastro. 

Esta semana la Guardia Civil también ha atendido a un joven de 19 años tras sufrir una picadura de una víbora en la mano cuando hacía senderismo en el Ibón de Escalar, en Jaca, así como a un senderista que había sufrido un traumatismo craneoencefálico y rotura de hombro cuando realizaba la actividad en la zona de Añisclo, en Fanlo.

tracking_pixel