Relaciones sexuales seguras y vacunación: claves para evitar el cáncer de cuello uterino
La principal causa del cáncer de cérvix, el cuarto más frecuente en mujeres, es el virus del papiloma humano, una infección de transmisión sexual. Si el tumor se trata en fase temprana, la tasa de supervivencia a cinco años es del 92%

El cáncer de cuello uterino es el cuarto más frecuente en mujeres. Su principal causa es el virus del papiloma humano,(se abre en una nueva ventana) una infección de transmisión sexual. Si el tumor se trata en fase temprana, la tasa de supervivencia a cinco años es del 92%. Aunque el cáncer de cérvix solo afecte a mujeres, ellos también pueden evitar su transmisión. Las relaciones seguras y la vacunación resultan claves.
Cada año, se diagnostican en España 2.000 nuevos casos de cáncer de cuello de útero. Detrás de la mayoría está el virus del papiloma humano, una infección de transmisión sexual que afecta tanto a hombres como mujeres.
"Es fundamental el sexo seguro, con métodos de barrera, porque aunque no podemos decir que disminuya a cero la prevalencia del cáncer de cérvix, lo minimiza muchísimo. El 80% de jóvenes sexualmente activos van a tener algún tipo de contacto con el virus del papiloma humano", afirma Laura Baquedano, jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
En la mayoría de los casos el virus del papiloma desaparece por sí solo, pero si persiste en el tiempo, puede provocar lesiones mayores que pueden derivar en cáncer de cérvix. Lo bueno es que su desarrollo es muy lento. Desde la aparición de la lesión inicial hasta la formación de un tumor pueden pasar entre 10 y 15 años.
"La tasa de supervivencia cuando el estadio es muy inicial es muy alta, en torno al 90%. Cuando el tumor invade estructuras vecinas, la supervivencia cae al 50% a cinco años", recalca Baquedano, mientras que Amparo Borque, facultativo especialista en el área ginecológica del Hospital Miguel Servet, añade: "Se necesita adquirir la infección, que la infección persista y luego que lesione, y finalmente desarrolle el cáncer. Así que contamos con muchas herramientas previas de prevención".
Entre estas herramientas están los cribados y la vacunación contra el virus. En la Comunidad se administra a niños y niñas de 12 años.
"Es muy importante participar en los programas de vacunación. La progresión de estas vacunas hace que cada vez se incluyan más genotipos de virus y que, por tanto, podamos prevenir hasta el 90% de los cánceres", subraya Borque.
La Organización Mundial de la Salud trabaja en una estrategia para erradicar el cáncer de cérvix. Uno de los retos es lograr que el 90% de las mujeres de todo el mundo estén inmunizadas en 2030.
