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Aragón

Regresan a Magallón los restos de 17 republicanos asesinados en 1936 que habían trasladado a Cuelgamuros

Después de ser inhumados y analizados, han sido identificados cuatro de ellos. Sus restos han sido entregados este miércoles a sus familiares

Los restos de los 17 magalloneros que fueron fusilados en 1936. / Aragón TV
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Los restos de 17 aragoneses fusilados en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, fueron trasladados sin consentimiento desde una fosa común del cementerio de Borja al Valle de Cuelgamuros. Después de décadas de espera, han regresado a su pueblo, Magallón, y han sido entregados a sus familias para recibir el entierro que no pudieron tener en su día.

"Ahora podrán llevar flores a donde realmente quieran”, ha destacado el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, en referencia a las familias que durante décadas llevaron flores a fosas comunes sin saber que sus seres queridos habían sido trasladados.

Cuatro de los 17 fusilados han podido ser identificados. Tres de ellos, vecinos de Magallón:  Esteban Jiménez, Juan Chueca Segarra, jornalero y padre de cinco hijos, el albañil Felipe Gil Gascón y Pedro Peralta Gil, natural de Añón de Moncayo. 

Ángeles ha sido la primera en recibir los restos de su padre, que tenía 31 años cuando fue asesinado. Se llamaba Esteban Giménez y es una de las personas que han podido ser identificadas.

La hija y las nietas de Esteban Jiménez han recogido sus restos./ Aragón TV

Su nieto es hoy alcalde de esta localidad de zaragozana. Esteban Lagota no ha podido ocultar su emoción. Ha agradecido este "acto humano", de satisfacción y a la vez de nostalgia: "No sé si sería cerrar un círculo, pero sí una pequeña reparación”, ha destacado el alcalde magallonero, quien ha explicado que su familia supo por casualidad que su abuelo había sido llevado al Valle. Sonia Chueca tampoco ha ocultado el llanto mientras relataba el sufrimiento de su familia y sin poder imaginar, ha confesado, cómo su bisabuela pudo sacar adelante a los suyos.

El ministro Ángel Víctor Torres ha rememorado la "suerte" que tuvo en junio de poder llamar al alcalde y comunicarle que entre los identificados estaba su abuelo. "Me decía que este acto, al margen de creencias o ideología, era un acto de reparación que nadie debe rechazar”, ha enfatizado.

"Hoy disfrutamos de la democracia gracias a quienes incluso perdieron la vida para que así fuera”, ha reconocido el ministro, quien ha añadido que en esta labor todavía "queda mucho trabajo" para que las generaciones jóvenes "sepan cuál fue el sacrificio y cómo les arrancaron la vida por defender sus ideas".

Uno de los momentos previos al acto de entrega de los restos./ Aragón TV

En el acto se han leído poemas de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Se han entregado los informes técnicos del proceso de identificación, en el que han trabajado veinte personas y cuya explicación ha corrido a cargo del experto y antropólogo forense Francisco Etxeberría.

También ha participado en este acto la ministra de Educación y portavoz del Gobierno Pilar Alegría, quien ha destacado que este ha sido un acto "de memoria, justicia y reparación" 66 años después de que estos jornaleros fueran exhumados. También ha destacado el trabajo conjunto del Gobierno, las asociaciones memorialistas e historiadores para dignificar a las víctimas.

Torres ha explicado las dificultades que se ha encontrado el Gobierno en el proceso de exhumación, pero en el que siguen trabajando "para que nadie permanezca en una fosa sin identificar" porque estos han sido los primeros, pero quedan muchas fosas por abrir", ha agregado Alegría, y se seguirá "trabajando para dar a cada familia el derecho a una digna sepultura en su municipio".

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