Quejas entre los vecinos y turistas por el retraso de la apertura de la variante de Sabiñánigo
Las obras, que según las previsiones iniciales del Ministerio de Transportes deberían haber acabado ya, ocasionan atascos, especialmente los fines de semana

El retraso de la apertura de la variante de Sabiñánigo con la A-23 sigue provocando retenciones de tráfico que molestan a vecinos y turistas. Las obras, que según las previsiones iniciales del Ministerio de Transportes deberían haber acabado ya, ocasionan atascos, especialmente los fines de semana, y entorpecen la movilidad en la zona.
"Yo soy taxista y tenemos problemas para entrar y salir del pueblo para hacer servicios", "se cortan los accesos y tienes que justificar que eres vecino de Sabiñánigo para poder entrar", cuentan algunos de los afectados.
Además de los vecinos, los hosteleros y comerciantes de la ciudad aseguran que esta situación afecta a sus negocios. "La gente que antes entraba, paraba y se llevaba algo ya no lo hace", explica la encargada de un comercio.
La apertura de la variante de Sabiñánigo estaba prevista para mediados de este diciembre, pero el recorrido entre Lanave y Sabiñánigo todavía estará en obras unos años más. Así, ya son varios los tramos en los que se producen atascos y los conductores piden soluciones.
Además, para que la A-23 esté completa en la provincia de Huesca queda pendiente un último proyecto: la variante de Jaca. El Ministerio de Transportes la licitará por más de 139 millones de euros(se abre en una nueva ventana).
