La cuenca del Aragón, en emergencia, y las del Gállego, Cinca y el Bajo Ebro, en alerta tras un otoño seco
La CHE, no obstante, recuerda que la situación es normal porque hay reservas del año pasado, a las que se suma la nieve caída en el Pirineo

Las escasas precipitaciones de los últimos meses han hecho que este haya sido un otoño seco y esta falta de agua se ha dejado notar, sobre todo, en la zona del Pirineo aragonés. Pese al descenso de las lluvias, desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE)(se abre en una nueva ventana) han subrayado que la situación de la cuenca es "normal", aunque, como en momentos similares, hay que estar vigilantes en zonas con caudales por debajo de la media. De las precipitaciones que lleguen dependerá la próxima campaña de regadío.
Actualmente está en emergencia la cuenca del Aragón por las bajas reservas del embalse de Yesa, que está al 30 % de su capacidad, y se mantienen en alerta la del Gállego y la del Cinca, mientras que la del Bajo Ebro deja a Mequinenza al 40 % de su capacidad.
Rogelio Galván, técnico de la Oficina de Planificación de la CHE, confía en que esta situación revierta con las lluvias que se prevé que caigan en primavera. "Con que llueva un poco, lo normal, la situación será buena de cara a cuando llegue la primavera, que es cuando empezarán las fuertes demandas de agua con las campañas de regadío, que se inician en marzo. Creemos que la situación va a mejorar", ha asegurado Galván.
La situación no es preocupante, afirman, pero sí de prudencia. La perspectiva, de momento, es positiva. Hay reservas del año pasado, especialmente en la margen derecha, a las que se suma la nieve caída en las últimas semanas(se abre en una nueva ventana) en el Pirineo aragonés(se abre en una nueva ventana). Como ha reiterado Galván: "Tenemos acumulaciones de nieve mayores de lo que fue el año pasado. Es un buen síntoma de cara los próximos meses, pero habrá que esperar".
