El buen momento de la joyería artesanal en Aragón: personal, auténtica y diferenciadora
Diversos profesionales del sector muestran el valor de sus piezas hechas a mano y revelan las últimas tendencias

Para regalar, para un evento especial o, simplemente, para lucirlas, las joyas son complementos muy recurrentes, que ayudan a verse bien y mejorar el aspecto. Para algunas personas va incluso más allá: es un arte, una forma de ser y de expresarse. Ahí es donde entra en juego la joyería artesanal, que está viviendo un momento álgido en Aragón.
"La gente encuentra en las joyas artesanales la diferencia, lo auténtico. Pocas piezas hay repetidas y, si las hay, nunca van a ser iguales. Es algo personal y único", explica Alejandra Castro, presidenta de la Asociación Profesional de Artesanos de Aragón.
El objetivo de esta entidad, formada por unas 120 personas, es poner en valor la artesanía como bien cultural y luchar por la supervivencia de los oficios artesanos.
Según detalla Castro, un 15% de los socios de la asociación son joyeros, cifra que califica de "importante". Por otro lado, la presidenta quiere remarcar la diferencia que establecen entre joyería y bisutería.
"En la joyería se trabaja con oro y plata y se transforma. Es decir, un joyero coge un trocito de plata, lo funde y hace una flor. Tiene que haber un proceso manual. Por ejemplo, la impresión 3D no la consideramos artesanía", matiza Castro.
Esta asociación realiza diferentes eventos para dar a conocer las creaciones de sus componentes: exposiciones, ferias, certámenes... Entre los más destacados se encuentran la muestra durante las fiestas del Pilar, la feria en el día de San Jorge y la feria durante el puente de la Constitución.
"Todas tienen muy buena acogida -asegura la presidenta-. Llevamos muchos años, ya casi no hay que anunciarlas". De la misma forma, numerosas localidades organizan sus propias ferias. "En verano, en cualquier pueblecito puedes encontrar una muestra donde haya cosas interesantes", añade Castro.
Joyas de plástico reciclado
En muchas de esas ferias participa Loli Puértolas, ceramista que regenta la joyería Bendito Momento. Algunas de sus creaciones están hechas de porcelana, mientras que para otras utiliza plástico reciclado. "Me gusta el reciclaje, aprovechar algo que ya existe y darle una nueva vida". Además, esta joyera explica que quedó "impresionada" ante la respuesta del plástico al calor.
"Cuando le digo a la gente que es plástico reciclado, se sorprende, pero gusta incluso más. Cada vez hay más conciencia medioambiental", comenta esta amante de la artesanía, quien matiza que, aunque las piezas parezcan "delicadas", son "muy resistentes". Entre las que más vende se encuentran los anillos y los pendientes.
Con una sus creaciones, de hecho, ganó el año pasado el primer Premio Pieza Única de la Feria de Artesanía. Se trataba de un anillo, una gargantilla y un tocado colocados en una estructura de plata cuyos pájaros están hechos con plástico reciclado de botellas de agua.

Pieza con la que Loli Puértolas, de la joyería Bendito Momento, ganó el primer Premio Pieza Única de la Feria de Artesanía de 2023. / Bendito Momento
Por otro lado, este año Puértolas ha participado en la Aragón Fashion Week a través de la Asociación Profesional de Artesanos de Aragón, para la que diseñó, junto con la estilista de moda sostenible Eva de Ruste, piezas para tres 'looks'.
Esta artesana, que ha estudiado el Grado Superior de Joyería en la Escuela de Arte de Zaragoza, cuenta que le gusta investigar sobre diferentes materiales. "No quiero hacer cosas parecidas a otras ni cosas en serie, sino piezas únicas", expresa.
Esa exclusividad requiere dedicar mucho tiempo a cada creación. "No sabría ni decir cuánto. A todas les pongo mucho mimo. Es mucho esfuerzo, tanto pensar el concepto como llevarlo a cabo, pero me encanta", expresa. Puértolas vende sus creaciones en su tienda en San Mateo de Gállego, en ferias y a través de su página web.
Una aragonesa en la 'Milano Jewelry Week'
Para Marisa Pardo, de Malúa Joyería, "las joyas artesanas tienen nombre y apellido, son únicas, pequeñas obras de arte, pequeñas esculturas". Sus piezas están inspiradas tanto en sus vivencias y sus gustos como en elementos de su zona, Tarazona y El Moncayo.
Esta joyera de autor fue seleccionada el año pasado para participar en la exposición de joyería mundial de Milán 'Milano Jewelry Week', a la que asistieron tan solo cuatro joyeros de autor españoles.
"Subí a Instagram dos anillos inspirados en El Pozo de los Aines y contactaron conmigo. Mandé una ficha explicando aspectos como las técnicas utilizadas y mi inspiración y me escogieron", detalla la gemóloga. Gracias a esa creación basada en dicha reserva natural de Grisel, en Zaragoza, Pardo vivió una experiencia "muy positiva" en la capital mundial de la moda y el diseño.
La predilección de esta artesana son las gemas y las piedras preciosas. "Las formas orgánicas, en general, ya que me inspiro en la naturaleza", precisa. También adelanta cuál va a ser su próximo estreno: una colección de piezas inspiradas en la catedral de Tarazona.

Uno de los anillos presentados en Milán que, realizados en plata y cobre, son un canto a la vida y a la naturaleza. / Malúa Joyería
Las joyas de celebridades como Úrsula Corberó o Vanesa Martín
Las piezas de la aragonesa Yomime Joyería han causado furor entre las celebridades. Actrices como Úrsula Corberó, Amaia Salamanca, Eva Longoria, Ana Obregón y Clara Lago; presentadoras como Anne Igartiburu, Nieves Álvarez o Adriana Abenia; y cantantes como Vanesa Martín han apostado por las joyas de esta marca.
"Que nos elijan personas famosas reporta mucha satisfacción y reconocimiento, aparte de, obviamente, repercusión", expresa Daniel López, diseñador de la marca.
López explica el valor de sus creaciones: "Combinamos la actualidad y la moda con la diferenciación y la calidad artesanal. Nos gusta que nuestras piezas sean muy reconocibles, que se vean y se sepa que son nuestras".
Respecto a las últimas tendencias, este diseñador señala que se buscan "o joyas muy pequeñas o muy grandes" y precisa que, de hecho, en Yomime Joyería combinan ambos tamaños.
En cuanto a las piezas que más se venden, son los pendientes. "Sobre todo -matiza López-, los coloridos y los que combinan texturas y materiales como el dorado con la plata oxidada".

Úrsula Corberó con unos pendientes de esta marca aragonesa. / Yomime Joyería.
Otra de las posibilidades que ofrece esta joyería es la de los encargos personalizados. "Si un cliente viene con una idea, la hacemos. Incluso si pide una variación de una de nuestras piezas", detalla el creador. Asimismo, realizan un mantenimiento gratuito de todas sus creaciones.
López asegura que si intención es "seguir innovando". Por ejemplo, recientemente han comenzado a comercializar gafas de sol y fundas de iPod.
Joyas ultraligeras y basadas en colores
Comodidad y exclusividad son los dos objetivos que Magiza Rodríguez busca con sus joyas, fabricadas mediante impresión láser. "Hacer sentir al cliente especial. Que se sienta único", precisa esta joyera. Para ello, solamente fabrica un par de piezas por modelo.
La comodidad la otorgan, según esta diseñadora, las piezas en metacrilato. "No pesan nada. Además, son muy vistosas y versátiles". De esta material cuenta tanto con pendientes como con anillos. Estos últimos, además, llevan añadido cristal de Swarovski. "De cada 10 clientas que entran en la tienda, al menos seis van a por los anillos", asegura Rodríguez.
Otra de sus especialidades son sus colecciones basadas en colores. Por ejemplo, cuenta con 15 piezas enmarcadas dentro de una misma gama cromática, pero distintas entre sí.
En Magiza joyería, ubicada en Zaragoza, también se venden collares y pulseras. A su vez, se realizan piezas personalizadas por encargo. La próxima colección, según adelanta la fundadora, será la de Navidad, donde habrá mucho brillo, purpurina y cristales.

Una de las piezas estrella son los anillos con metacrilato en la base y cristal de Swarovski añadido. / Magiza Joyería
Joyería con una historia detrás
El primer día que María Gracia fue al mar con su hijo nació en su mente su siguiente colección, la cual fabricaría con vidrios erosionados por las olas. "Mis piezas tienen una historia detrás. Son como un pequeño diario de mi vida", expresa la fundadora de Orión Joyería de Autor.
Esta artesana explica que trabaja "por sensaciones": "Hago piezas según el momento en el que estoy. Si estoy más revuelta, quizás utilizo más cortezas de árbol, talo calas, etc.". Por ello, matiza que sus piezas se dirigen a "personas empáticas, sensibles y que atiendan a los detalles".
Gracia trabaja la pieza única, es decir, crea un solo ejemplar por pieza. Respecto a la que más se demanda, asegura que es el anillo, aunque también vende colgantes, pendientes y pulseras.
Esta joyería no cuenta con tienda física, por lo que vende en ferias y a través de su página web. En cuanto a sus próximas colecciones, estarán inspiradas en las fiestas del Pilar y Navidades.

Los anillos son la pieza predilecta de Orión Joyería. / @shey_foto
Plata ecológica
Celia González y Jorge Adán funden su propia plata en su tienda Onze Joyas, así como plata que les lleva la clientela. Se trata de material ecológico o reciclado y se lleva a cabo mediante la fundición de los desechos de fábrica.
"Buscamos una producción sostenible, no crear en cadena. Por ello, priorizamos la calidad antes que la cantidad", explica González, quien asegura que, para conseguirlo, dedican "el tiempo y el cariño necesario" a cada pieza.
Una de las últimas colecciones de estos creadores incluye colgantes y pendientes de montaña. "El cliente nos envía una foto y recreamos ese pico. Por ejemplo, hace poco hemos recreado el paisaje de Monte Perdido", detalla González.
Aunque sus piezas más recientes están siendo de tamaño grande, intentan "controlar los pesos", especialmente de los pendientes. "Queremos que, aunque sean grandes, sean ligeros y cómodos", explica la diseñadora. Lo mismo buscan con sus anillos, los cuales, aunque son voluminosos, son huecos por dentro y no pesan.
Las creaciones de Onze Joyas pueden adquirirse en el espacio Jueves Shop, así como a través de su web, redes sociales y ferias. Por otro lado, realizan talleres para crear tus propios anillos y pendientes. "A veces vienen amigas y una le hace un anillo a la otra. Aparte de pasárselo bien, aprenden técnicas de joyería y se llevan algo hecho con sus manos".







