Mamás en Acción, una iniciativa para acompañar a niños solos hospitalizados: "¿Sabes dar cariño? Eres bienvenido"
El proyecto, nacido hace una década en Valencia, llegó el pasado octubre al hospital Miguel Servet de Zaragoza. Desde entonces, los voluntarios aragoneses han atendido a una decena de menores en su convalecencia

De todas las imágenes que dejó la pandemia -calles vacías, estanterías de supermercado arrasadas o balcones abarrotados- una de las más duras fue la de los enfermos pasando su convalecencia solos en el hospital. Si los protagonistas de la escena, además, son niños, se multiplica la crudeza de la estampa. Esta realidad, la de los menores hospitalizados sin compañía, es la que inspiró a Mamás en Acción, una iniciativa nacida hace una década en Valencia y que, desde que llegó a Zaragoza el pasado mes de octubre, ya ha ayudado a una decena de niños en esta situación.
El objetivo principal de la organización es que ningún pequeño transite solo por esta experiencia. "Los menores a los que atendemos -explica Amparo Arona, coordinadora de Mamás en Acción-, provienen de tres circunstancias: o están judicializados, o tutelados, o pertenecen a familias 'retadoras' -que suponen un reto, indica-, es decir, desplazadas, monoparentales o sin red de apoyo".
"Algunos se encuentran ingresados tras una situación de maltrato o desamparo familiar. El hospital es un lugar seguro, pero están en el limbo, sin nadie que les acompañe", comenta Arona, quien señala que, en esos casos, los voluntarios de Mamás en Acción se organizan para pasar con ellos las 24 horas del día. En las otras dos circunstancias, el equipo ayuda a conciliar a las familias, cuidando del menor durante la jornada laboral de los progenitores, por ejemplo, o pasando tiempo con ellos cuando el educador no puede hacerse cargo. "No queremos sustituir perfiles profesionales", matiza Arona.
Además, la coordinadora de Mamás en Acción señala que no distinguen entre patologías y que los menores a quienes atienden están entre los 0 y los 18 años. "La idea surgió hace una década en el hospital La Fe de Valencia, cuando Majo Gimeno, la fundadora, tras detectar que había un niño en estas circunstancias, se dio cuenta de que no podía acompañarle porque a nivel administrativo no pertenecía a ninguna asociación. De esa necesidad nació Mamás en Acción", apunta.
Desde entonces, a nivel nacional, la organización ha atendido a más de 1.000 menores, durante más de 60.000 horas y gracias a una red de más de 3.000 voluntarios, unos 80 de ellos en Aragón, donde han actuado en los hospitales Miguel Servet y Lozano Blesa de Zaragoza. Para formar parte de su comunidad, la coordinadora señala que lo principal es estar dispuesto a repartir afecto: "¿Sabes dar cariño? Eres bienvenido".
"Hay que entender que si precisan de nuestra labor es porque, como mínimo, su vida es complicada. Dar la mano, una caricia, jugar durante un rato o hablar es todo lo que necesitan. El mejor regalo que se les puede hacer es la compañía", comenta la coordinadora, quien apunta que, como contraprestación, los voluntarios reciben "grandes lecciones". "Es un tópico, pero siempre te llevas más de lo que das", asegura.
Los interesados pueden apuntarse a esta plataforma a través de internet(se abre en una nueva ventana). "Nuestro voluntariado no tiene días fijos ni horarios. Hacemos rotaciones de entre dos y cuatro horas, y la noche es el único turno que se realiza de manera completa. El compromiso es acompañar a un menor al trimestre, pero es cada uno quien ofrece su disponibilidad", anima.
Este año tienen previsto llegar a dos ciudades más, Bilbao y Pamplona, y en el futuro esperan seguir ampliando su radio de actuación. "Ojalá tuviéramos muchos recursos para cubrir todo el mapa de España", desea Arona.
La importancia del contacto
Además de constatar los beneficios de su labor a través de los resultados individuales, en 2018, solo unos años después de su puesta en marcha, los responsables del hospital La Fe de Valencia acudieron a un congreso nacional para presentar la evidencia científica sobre las ventajas del acompañamiento de Mamás en Acción.
Entre las conclusiones, los profesionales destacaron que los niños acompañados se recuperaban mejor, que los menores víctimas de maltrato no desarrollaban patrones agresivos gracias al cariño recibido en el proceso de curación y que este servicio facilitaba el trabajo del personal médico y sanitario, reduciendo el tiempo y los recursos empleados para tratar a los niños que estaban solos.
