
El día mágico para muchos niños ya está aquí: los Reyes Magos han llegado a Aragón a pesar del frío y han recorrido sus tres provincias para que nadie se quede sin conocerlos. Como es tradición, el 5 de enero por la tarde las carrozas de sus majestades de Oriente se han paseado por las calles aragonesas repartiendo caramelos e ilusión en un día inolvidable, lleno de sorpresas e ilusión.
En Teruel, los Reyes Magos han dedicado tiempo a hacerse fotos con las familias antes de comenzar el desfile, pero lo mejor estaba por llegar: "Es muy bonito lo de la cabalgata y que te traigan los regalos. Y la ilusión de despertarte y esperar en el salón", "Tengo muchos nervios porque hoy vienen y dejan los regalos", decían algunos de los niños que los esperaban.
A pesar de encontrar el termómetro bajo cero, los Reyes han llevado 17 carrozas, 10 grupos a pie y 40 vehículos a la capital mudéjar. Después de iniciar la cabalgata en silencio como gesto para los niños con autismo, han hecho su recorrido habitual, con más de tres toneladas de caramelos, piruletas y carbón dulce. Al final, han recibido en la ronda de Ambeles a los niños que han querido conocerlos más de cerca.
Melchor, Gaspar y Baltasar también han recorrido las calles oscenses bajo el título 'Siguiendo una estrella' y con el séquito más grande de su historia, con 500 participantes. Además de a sus majestades, los niños y sus familias han podido ver a sus tradicionales Mairalesas y un espectáculo sobre patines con ángeles alados y otras criaturas sobre ruedas, entre otros.
Los niños oscenses, según los Reyes Magos, se han portado bastante bien: "Este año no hay carbón, solo aparatos electrónicos que pesan", ha dicho Baltasar, que conoce bien los gustos de los pequeños. Aunque entre el público había peticiones variadas: "Les he pedido juegos de mesa y muñecas", o "El ordenador de la patrulla".
Además, a sus altezas reales les gusta mucho venir a esta ciudad: "Huesca siempre nos hace un recibimiento extraordinario, mucha gente en la calle, muchas luces, las carrozas...", ha manifestado Gaspar, sabiendo que al finalizar el desfile les esperaba un espectáculo de luz, sonido y fuegos artificiales.
En esta ocasión, la cabalgata de Zaragoza ha cambiado su recorrido y ha comenzado temprano, con sus majestades recibiendo al público en el Parque José Antonio Labordeta a primera hora de la tarde. Su desfile ha traído muchísimas sorpresas y novedades, como los 50 figurantes del Belén viviente más grande de Europa, el de Estadilla (Huesca), que han viajado a la capital aragonesa para representar los oficios tradicionales.
El nuevo Ángel Anunciador encabezaba el desfile y ha sorprendido por lo bonito que era, pero los niños estaban expectantes por el Pajarito Pinzón, que desde su caseta vigilaba que todos se portaran bien para poder recibir sus regalos esa noche. Parece que su reporte ha sido positivo, porque al finalizar la cabalgata, en la Plaza del Pilar, el rey Gaspar ha dicho que "los niños y niñas aragoneses están en el top de portarse bien, de ser estudiosos y de tener una buena relación con sus familias y sus padres".
En sus carrozas se ha podido ver la fragua del oro que trae Melchor, y también el incienso y la mirra, a través de las diferentes culturas de Europa, Asia y África, que representan los continentes desde los que vienen los tres reyes.
Los Reyes Magos también se han dejado ver esta tarde por muchos otros lugares, como los barrios rurales de Teruel o localidades como Sabiñánigo, Barbastro, Castejón de Sos o Fraga.
