
Los productores aragoneses de azafrán han empezado la recolección y a desbriznar la planta para conseguir esta preciada especia. A diferencia del 2023, cuando la sequía marcó la cosecha, prevén una “buena campaña” debido a las temperaturas y al agua caída en agosto y septiembre.
“Hemos visto que no ha habido un exceso de calor durante el verano y que todos los meses ha caído un poco de agua, así que prevemos una buena campaña, sobre todo comparado con el año pasado”, ha afirmado en el programa Buenos Días de Aragón TV el gerente de La Carrasca, Carlos Esteban.
En sus tres hectáreas de azafrán en la localidad turolense de Blancas han empezado a recoger la flor, a pesar de que no ha hecho tanto frío como otros años en esta época. “Sin hacer mucho frío ni calor, más o menos vamos bien en cuestión de meteorología”, ha apuntado.
Sobre el precio que llegará a marcar el azafrán tras la campaña, considera que es pronto para predecirlo. “Suponemos que bajará un poco, pero lo marcará lo que recojamos en Aragón y Castilla-La Mancha, así que tampoco sabemos. Ahora está entre 2.000 y 3.000 euros el kilo, dependiendo de la calidad”, ha concretado Esteban.
