Los inmigrantes de segunda generación en Aragón logran mayor inserción laboral que sus padres
La fundación Basilio Paraíso presenta un informe que indica una tasa de paro de este grupo poblacional en Aragón de un 12,8%, casi 10 puntos menos que la media nacional

El informe 'La segunda generación de inmigrantes en Aragón' de la Fundación Basilio Paraíso constata que los hijos de inmigrantes logran una mejor inserción laboral que sus padres. La investigación, elaborada por los sociólogos Jacobo Muñoz Comet (UNED) y Albert Arcarons (CIS), indica que este grupo poblacional, cuya media son 17,5 años, constituye el 6 % de la población aragonesa y más de 25 % de la población infantil del territorio, la mayoría, más de un 76 % concentrada en Zaragoza, y muestra avances en integración educativa y laboral respecto a sus padres.
En cuanto a la inserción laboral, los datos indican una tasa de paro de casi un 13 %, inferior tanto a la media nacional para este grupo como a la registrada en la primera generación en Aragón. Los hijos de al menos un progenitor inmigrante acceden en mayor medida a trabajos estables y cualificados gracias a una mayor adecuación formativa, una mejor comprensión del entorno institucional y una mayor familiaridad con el mercado de trabajo aragonés.
Cerca del 34 % de ellos ocupa puestos de alta cualificación como profesionales, técnicos y directivos, superando a la población nativa de la comunidad (32 %) y duplicando la registrada en la primera generación (8,3 %). Un 39 % de ellos ha completado estudios universitarios, también más del doble que la primera generación y acercándose al nivel de los nativos aragoneses. Además, su presencia en trabajos manuales no cualificados se reduce notablemente respecto a sus progenitores (del 64 % al 28 %). Este patrón de movilidad ascendente es más acusado en Aragón que en otras comunidades, y pone de relieve el valor de la formación y el papel de esta generación como puente hacia una integración social y económica real.
Mayor riesgo de pobreza
Los resultados de la investigación también ponen de manifiesto una importante desigualdad material, especialmente en la infancia. El presidente de la fundación, Jorge Villaroya, ha declarado que "la probabilidad de pobreza o exclusión social en la segunda generación en Aragón es 35 puntos superior a la de los nativos", y que los hijos de inmigrantes "tienen 4,5 veces más riesgo de pobreza monetaria que los niños nativos", una desigualdad agravada por los costes relacionados con la vivienda.
Pilar de la Vega, miembro del Patronato de la fundación, ha subrayado el esfuerzo de "la segunda generación por integrarse y lo está logrando, pero los datos también advierten de que la igualdad de oportunidades no está garantizada". De la Vega ha reivindicado "políticas públicas que acompañen este proceso y no retrocedan ante discursos de odio o exclusión".
La Fundación Basilio Paraíso ha realizado la investigación como parte del análisis de los fenómenos que marcarán el porvenir económico y social de Aragón. Según su presidente, "el informe confirma que Aragón ya no puede pensarse sin la aportación de los hijos e hijas de la inmigración". Villarroya ha concluido: "Su futuro es el nuestro. Y su éxito, un indicador de la salud de nuestra sociedad".
