
Los ganaderos aragoneses pueden desde este mismo lunes mezclar la lana que tengan acumulada con estiércol y emplear dicha mezcla para el abono de sus explotaciones. Este lunes el Boletín Oficial de Aragón ha publicado la resolución del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación a través de su Dirección General de Calidad y Seguridad Alimentaria que autoriza esta práctica.
La medida fue anunciada por la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, en su comparecencia ante la Comisión de Agricultura de las Cortes. La Resolución establece que "tanto la lana como el estiércol empleados con este propósito procederán exclusivamente de los animales de la propia explotación ganadera". "Se mezclarán en capas alternas de ambos subproductos favoreciendo el compostaje natural de la mezcla y esta mezcla solo podrá aplicarse en parcelas agrícolas ubicadas en el territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón", puntualiza.
La resolución también determina que "los sistemas de aplicación a tierra tendrán que ser validados por un ingeniero agrónomo o ingeniero técnico agrícola hasta que se desarrolle la figura del asesor en fertilización", recogida en la legislación.
El objetivo de esta iniciativa es tratar de buscar una alternativa que sirva para dar uso a la lana acumulada en explotaciones de Aragón debido a su pérdida de valor, a causa tanto del auge de las fibras sintéticas en el textil como de la imposibilidad de comercializar la lana en mercados tradicionales, especialmente China o Australia.
Flexibilización del reglamento europeo
Además de la medida que se autoriza desde este lunes, el Departamento de Agricultura instaba por medio de una carta remitida al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) el pasado 28 de febrero a solicitar como órgano competente, "la posibilidad de modificación de la normativa reguladora de los SANDACH en el sentido de ampliar los destinos admitidos de la lana" a la Unión Europea.
En el marco de la situación "preocupante" del mercado de la lana, desde el Gobierno de Aragón piden que se flexibilice la regulación europea para el uso de este subproducto animal y su posterior destrucción.
