
La Semana Santa se celebra en gran parte de mundo, pero, en cada lugar, la tradición es distinta. El joven italiano Riccardo Rossi-Erba ha vivido este año, por primera vez, las procesiones en Zaragoza. Lo que más le impresiona es el estruendo de los tambores.
"Impacta mucho porque hay mucho ruido y mucha gente que toca, es superbonito. Es una tradición que me gusta mucho, porque nosotros no tenemos algo así", explica Rossi-Erba.
Él se está empapando de la tradición gracias a su novia, que, además de zaragozana, es cofrade. "Me hacía mucha ilusión, simplemente por el hecho de que ahí no lo tienen. Y quería transmitirle que es algo muy arraigado en Zaragoza", cuenta su pareja, Blanca Pérez, cofrade en el Silencio.
El estruendo es lo que más sorprende a quienes llegan de fuera de España. "Soy de la República Checa y católica también. Para mí es impresionante", cuenta en inglés una turista.
Aunque gusta, para algunos la imagen resulta algo extraña. "Es la primera vez que lo veo y me estaba preguntando por qué van andando. Dónde van", comenta una viajera, y otro resalta en inglés: "Está bien, pero asusta un poco".
Aunque se trata de una novedad para ellos, no importa que no conozcan el idioma, porque el sonido de los tambores es universal.
