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Aragón

Las ofrendas de Fraga y Calanda, suspendidas por la lluvia

Fragatinos y calandinos han tenido que suspender los desfiles previstos en el día grande de sus fiestas, aunque han llevado sus ramos a la virgen ataviados con sus trajes tradicionales

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La Virgen del Pilar es también la patrona de localidades como Fraga o Calanda, pero la lluvia ha condicionado las celebraciones en las dos localidades obligando a suspender los desfiles de la Ofrenda de Flores que se habían programado para este 12 de octubre.

En el caso de Fraga, el homenaje a la Virgen se ha desarrollado en el interior de la iglesia de San Pedro, donde los fragatinos han tejido el manto floral con sus ramos. "Nos hemos reunido, también con el equipo de gobierno, y al final hemos decidido trasladarlo al interior de la iglesia. Al fin y al cabo, contra las inclemencias del tiempo no se puede hacer nada", ha explicado el alcalde, José Ignacio Gramún.

Y entre los vecinos y visitantes del municipio oscense, decepción por no poder vivir el acto más importante de las fiestas, que terminan este domingo, como hubieran deseado. Pero, han coincidido con su alcalde, contra el tiempo no se puede hacer nada.  "Al menos hemos podido venir a entregar las flores, que es lo más importante, aunque se ha deslucido el acto porque al final lo bonito es el desfile", aseguraba una de las oferentes ante los micrófonos de Aragón TV.

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“A la lluvia  intentamos no hacerle mucho caso, y lo llevamos muy bien, emocionados y contentos de poder estar todos hoy", señalaba otra.

También en Calanda la Ofrenda se ha celebrado en el interior de la iglesia, en lugar de utilizar la estructura que se había levantado en la plaza de España de la localidad turolense. Y después de la misa, los calandinos han tenido que depositar sus flores a los pies del altar de la patrona.

"La virgen del Pilar para Calanda significa todo, aquí somos muy devotos“, explicaba el primer edil, Alberto Herrero, que añadía que a partir de este momento, aún les queda mucha celebración, junto a las reinas de las fiestas y el grupo de jota.

No podemos faltar ningún año, caiga lluvia o lo que sea”, añadía un devoto de la Virgen del Pilar, que ha superado con buen ánimo la desilusión de no poder hacer el desfile ataviados con los trajes regionales y portando las flores. “Es un día muy bonito para estar con la familia y pasarlo bien”, añadía otra.

La fiesta se extiende fuera de Aragón

Pero la devoción a la Virgen del Pilar se extiende también por otros puntos de España, como en la localidad alicantina de Benejúzar, donde se ha celebrado una multitudinaria romería.

El traslado de la imagen de la virgen hasta su santuario es una tradición que cuenta ya con 85 años de historia, en la que han participado alrededor de 70.000 personas. Un acto que mantiene, además, muchos lazos con la Ofrenda de Zaragoza, como el uso de trajes regionales y cachirulos que llevan los romeros, o la celebración de una misa baturra.

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