
Comienza la campaña de recogida de almendra y lo hace de una forma muy desigual en Aragón. En la margen izquierda, habrá una buena cosecha, pero los pueblos más afectados por la sequía han tenido que sacar las máquinas y empezar a recoger 15 días antes de lo previsto. En total, se esperan unas 17.000 toneladas.
Sin lluvia desde hace más de un año en los campos del Bajo Aragón(se abre en una nueva ventana) turolense hay que recoger la almendra antes de lo previsto. Es una variedad de ciclo corto, la soleta, que plantan cada vez más agricultores, junto a otras más tradicionales en la zona como la largueta y la marcona. "Es una almendra alargada, lo que pasa que este año se ha quedado muy pequeña por la sequía, y luego se están plantando variedades nuevas. Nosotros tenemos mardía, que es la que más tarde florece, sobre todo en los sitios hondos donde más hiela, allí se está plantando mardía" dice Santiago Andreu, secretario provincial de UAGA en Teruel.
En esa zona del Bajo Aragón se podrían recoger hasta 10.000 toneladas, pero la sequía de este verano ha hecho que algunas almendras salgan sin fruto, por eso, dicen, no se alcanzarán las 7.000 toneladas.
La falta de lluvias y las altas temperaturas de este invierno también afectan a las cosechas de la zona de Belchite, Caspe o Calaceite. Allí, calculan un 30% menos de lo previsto inicialmente.
"Lo que es la margen izquierda está mejor, como todos los cultivos, pero lo que es la margen derecha está peor. Hay mucha almendra que se está quedando sin pepita" señala Andreu.
Este año, se pagan a cuatro euros el kilo, con lo que, aseguran, "apenas se cubren costes de producción". "Se están arrancando almendros y poniendo olivos en superintensivo, que al segundo año ya te hace unas producciones razonables" afirma Andreu.
Otra preocupación derivada de la sequía es la falta de producción en los árboles porque se están secando y muriendo. En esa zona calculan que este año se habrán secado el 20% de los árboles.
