
Han pasado 86 días desde que el pasado 3 de septiembre, La Puebla de Híjar (Teruel), se quedara sin agua potable después de que las tormentas de finales de este verano enturbiaran el embalse de Cueva Foradada del que se abastece este municipio y una decena de la ribera del río Martín. Desde este miércoles ya pueden beber y cocinar de nuevo con agua del grifo. Los dos primeros análisis han dado el agua como apta para el consumo humano. No obstante, por ahora, el Ayuntamiento recomienda seguir usando el agua embotellada que se repartió en la última semana hasta que un tercer análisis en la tarde de este miércoles confirme la total potabilidad del agua de boca.
El alcalde de La Puebla de Híjar, Pedro Bello, se ha mostrado satisfecho y a la vez prudente tras estas dos primeras analíticas. En el programa 'Aquí y Ahora' de Aragón TV recordaba que "han sido el único pueblo que no ha tenido agua potable en ningún momento" desde que hubo problemas con el embalse. Ahora, tras dos analíticas consecutivas con resultado favorable, esperan que una tercera analítica en la tarde del miércoles permita una total vuelta a la normalidad. "El agua ya es apta", recuerda, pero "sí que es cierto que Ayuntamiento propuso un periodo de garantía y seguir usando todavái el agua embotellada" que se repartió en la última semana.
Aún sigue habiendo pueblos en la zona que tiene problemas con el agua de boca por el mismo motivo. En Albalate del Arzobispo y Samper de Calanda están a punto de recuperar el servicio, a la espera de un segundo análisis consecutivo con los parámetros correctos. En Urrea de Gaén y Castelnou, sin embargo, los niveles de trialometanos todavía son altos.
