
La reducción de la jornada laboral vuelve a ponerse encima de la mesa. Este viernes ha tenido lugar una asamblea informativa entre los líderes sindicales nacionales en el Patio de la Infanta de Zaragoza, quienes acusan a la patronal de bloquear las conversaciones.
"La negociación está francamente estancada, sino agotada, porque no hay ningún tipo de movimiento de la Ceoe", ha señalado Pepe Álvarez, secretario general de UGT.
Ante esta situación, los sindicatos han convocado movilizaciones delante de las sedes patronales de toda España el próximo jueves 26 de septiembre. "Exigiremos a Ceoe que cambie su actitud en las mesas de negociación", ha manifestado Unai Sordo, secretario general de CC. OO.
La reducción de la jornada laboral es uno de los acuerdos del Gobierno central firmado entre el PSOE y Sumar dentro de su pacto de coalición. Ambas formaciones se comprometieron a descender de las 40 horas semanales hasta las 37,5 de forma progresiva durante los dos primeros años, es decir, hasta 2025. De esta forma, en 2024 se quedaría en 38'5 y en 2025 se rebajaría hasta el objetivo marcado.
Los sindicatos aseguran que España es uno de los países que más horas trabaja de la Unión Europea y, sin embargo, es el menos productivo. Además, defienden que esa reducción beneficiaría a 13 millones de trabajadores del sector privado, favorecería la conciliación y la sostenibilidad.
Sin embargo, la patronal cuestiona que trabajando menos aumente ese índice de productividad e insiste en que hay que analizar cada uno de los sectores. "Estoy convencido de que nuestros equipos de trabajadores dan siempre el máximo. ¿Cómo vamos a ser capaces de mantener la productividad reduciendo un 10% el tiempo? No sé cómo la administración no piensa lo mismo. Es lógico", ha apuntado Félix Longas, vicepresidente de Ceoe Aragón.
Propuestas del Ministerio de Trabajo
El Ministerio de Trabajo ha ido ofreciendo diversas propuestas para llevar a cabo esta reducción de la jornada laboral. En primer lugar, la posibilidad de que el cómputo de horas se haga de forma anual, en lugar de semanal, para facilitar esa suma a las empresas. También propone un registro del horario electrónico para, así, facilitar las inspecciones de trabajo.
A su vez, recuerda que ese cambio no conllevaría una reducción salarial. Por otro lado, menciona la desconexión digital, es decir, el derecho de los trabajadores a no recibir comunicaciones fuera de su horario laboral.
Además, plantea bonificaciones a contratos indefinidos para las pymes, es decir, compensar a aquellas personas que sea necesario contratar para suplir esas horas a las que no se llegue con las ya contratadas.
