
La lluvia y el granizo de las primeras tormentas(se abre en una nueva ventana) primaverales registradas este miércoles en Aragón han dejado daños en varias comarcas del sur de Zaragoza y Teruel.
En la localidad turolense de Cortes de Aragón, en 40 minutos de tormenta se acumularon hasta 60 litros de agua por metro cuadrado. Este jueves, los daños son visibles en el parque, la balsa y el campo. "Una vez que se seque la cosecha veremos. La mitad de las espigas se habrán partido y se echarán a perder", comenta la alcaldesa del municipio, Ana Belén Aparicio.
En Lécera, en Zaragoza, se registraron hasta 30 litros por metro cuadrado. "Vino de repente. Mucha agua pero con bastante granizo. La calle se veía como si estuviera nevando", cuenta un vecino. Durante 15 minutos, cayó piedra seca de un centímetro de diámetro y, ahora, los caminos a los campos están impracticables y los daños por comprobar. "La viña es más débil y es fácil que haya más daño, y en los almendros también. El cereal estaba cambiando de color y habrá que esperar", explica Antonio Artal, de Ecolecera.
En Maicas, en la provincia de Teruel, también se recuperan del susto. La fuerza del agua arrastró lodo y piedra impidiendo el acceso al municipio. "Se produjeron arrastres del monte. Las cunetas fueron incapaces de desalojarlo todo y se inundó la carretera", señala el alcalde de la localidad, Javier Rodrigo.

La carretera de acceso a Maicas, en Teruel, este miércoles tras las tormentas. / Aragón TV
Aunque el agua y el granizo no afectaron a los cultivos, en Oliete (Teruel) se recuperan y limpian dependencias municipales inundadas tras la tormenta. "En un cuarto de hora se acumularon 50 litros. Lo malo es que caía con piedra y los sobraderos no tragaban", indica el alcalde, Rogelio Villanueva.

