La Comisión del Agua urge recuperar proyectos como el de Biscarrués, al que se opone Coagret
El Gobierno de Aragón pide al Ejecutivo central celeridad en las obras pendientes y estudia la situación de sequía en la que se encuentran algunos municipios turolenses

La primera Comisión del Agua de la legislatura ha tenido lugar en la mañana de este jueves. En ella se ha informado sobre las actuaciones del Instituto Aragonés del Agua y se ha hecho un seguimiento de las obras del pacto. Preocupa especialmente la situación de la margen derecha del Ebro, donde un centenar de localidades tienen problemas con el agua.
Obras como la ampliación del pantano de Yesa o el embalse de Mularroya (se abre en una nueva ventana)llevan años incluidas en el Pacto del Agua. La lentitud del Gobierno central en su ejecución "exaspera", dice el Ejecutivo aragonés. Ha sido uno de los puntos tratados en la Comisión del Agua. "Tiene pendientes más de 100 sondeos en 100 municipios por falta de agua de boca para beber. La Diputación Provincial está haciendo un esfuerzo tremendo en buscar aguas subterráneas para poder abastecer a las poblaciones", ha señalado el consejero de Medioambiente, Manuel Blasco, en alusión a las obras que debe acometer el Gobierno central.
Sobre la mesa también ha estado el embalse de Biscarrués, después de que una sentencia judicial lo dejara fuera del pacto. El Gobierno de Aragón insiste en la necesidad de regular el río Gállego, pero los afectados se oponen. "Eso no tiene ningún futuro. No tiene ninguna posibilidad de hacerse o de construirse y entonces al que vuelva a intentarlo iremos a por él", ha afirmado el portavoz de Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (Coagret), Julián Ezquerra.
Otras obras sin incluir en la planificación, como la elevación de aguas del Ebro a Andorra o las balsas del Matarraña, también preocupan al Ejecutivo, sobre todo en una margen derecha donde además de peligrar las cosechas, dicen, hay enormes problemas de abastecimiento, sobre todo en Teruel.
En cuanto al estado de ejecución del Plan Pirineos de obras de depuración, el Ejecutivo asegura que se encuentra en torno al 70% y esperan que esté concluido al final la legislatura.
