La automoción aragonesa, pendiente de la caída en las ventas del vehículo eléctrico
En las últimas semanas se ha conocido el cierre de Pirineos Metal por falta de producción y el ERE de Bosal tras perder un contrato con Volkswagen

El vehículo eléctrico no termina de despegar. Muestra de ello son las bajadas en las ventas, que a nivel europeo suponen el 13% del total y a nivel nacional, el 5%. "El mercado está ahora a la baja, no está respondiendo como se esperaba. Hay incertidumbre y los usuarios lo notan. Las ayudas a la compra son claves", ha señalado este viernes David Romeral, gerente del clúster de la Automoción, en Buenos Días de Aragón Radio.
El fin de la fabricación del Opel Crossland y el C3 Aircross en la planta de Stellantis, en Figueruelas, no está ayudando a que el sector repunte. De hecho, en los últimos días se ha conocido el ERE de Bosal(se abre en una nueva ventana), en Pedrola, tras perder un contrato con Volkswagen o el cierre de Pirineos Metal por la falta de pedidos. Ambas son empresas auxiliares del sector automovilístico, que da empleo en Aragón a entre 20.000 y 25.000 personas, lo que supone que por cada trabajador de Stellantis hay cuatro en empresas secundarias. Eso explica la importancia que tiene la multinacional para la economía aragonesa.
Con todo, en Figueruelas se mantiene la producción de tres modelos, uno de ellos es el Lancia Epsilon. "Sus ventas pueden hacer que la situación mejore de cara al próximo año", ha augurado Romeral, que invita a las empresas auxiliares del territorio a reconvertir procesos hacía la fabricación de componentes eléctricos, aunque sin perder de vista que hasta 2035 siguen vigentes los modelos de combustión.

A ese cambio de rumbo del sector de la automoción hacía el vehículo eléctrico podría contribuir la instalación de una fábrica de baterías. "Stellantis ya presentó su proyecto al PERTE III. Esperamos que en septiembre u octubre se conozca la resolución", ha comentado el gerente del clúster.
La instalación de la fábrica en la Comunidad permitiría la creación de un ecosistema de empresas dependientes de los componentes eléctricos, que impulsarían ese modelo de movilidad en Europa, todo ello con sello 'made in Aragón'.
Sobre la mesa de las posibilidades a futuro también está la inversión china. Romeral ha señalado que se han producido algunos contactos con fabricantes chinos que estarían interesados en producir en el continente: "Con los aranceles al eléctrico chino en un 40%, muchos fabricantes se están planteando cambiar su producción y traerla aquí directamente. Ya hay algunas plantas en Barcelona y en Hungría. Aragón podría ser un buen emplazamiento, saben que tenemos personal cualificado, experiencia y energías renovables".
Si acaba desembarcando o no un gran fabricante asiático en la Comunidad es todavía una incógnita. Lo que sí que parece más real es una posible "contracción de la producción" después del verano, como ha adelantado el gerente.
