La acusada de asfixiar a su bebé "no padece ningún enfermedad mental" y sabe lo que hizo
Durante la tercera sesión del juicio por la muerte del pequeño, de ocho meses, forenses y psicólogos han concluido que las capacidades de la autora confesa del crimen no están afectadas

Para los forenses y la psicóloga que este miércoles han declarado durante la tercera jornada del juicio por la muerte por asfixia de un bebé de ocho meses, su madre, autora confesa del crimen, no padece ninguna enfermedad mental y conoce las consecuencias de lo que hizo.
Los hechos se produjeron la noche del 23 de febrero de 2024 y el cadáver del pequeño fue encontrado en un parque próximo al CaixaForum(se abre en una nueva ventana), en la capital aragonesa. Ahora, la acusada, Tatiana, de 31 años, se enfrenta ante la Audiencia Provincial de Zaragoza a una pena de prisión permanente revisable por asesinato con alevosía y la agravante de parentesco. El veredicto se conocerá, previsiblemente, el 7 de abril.
Los forenses que realizaron la autopsia del pequeño han corroborado que el color azulado en mucosas y zona de las uñas demostraron que la muerte fue por asfixia. "Indicaba que había habido una agonía previa a la muerte por la lucha durante la asfixia", ha señalado el forense Josué Ezquerra.
Los profesionales que han evaluado a la acusada han concluido que sus capacidades no están afectadas, aunque tiene algún rasgo victimista. "Eso, de ninguna manera, constituye una patología que afecte a su capacidad de entender, de querer, etc.", ha afirmado la forense Pilar del Ruste.
"Dijo que había pasado por periodos de depresión -ha declarado la psicóloga Lidia Torrecilla-. Eso indicaba que quería dar la imagen de enferma mental, de no estar bien, pero que no era acorde a la realidad".
Estas declaraciones desmontan una de las atenuantes, la de trastorno mental, presentadas por la defensa para la reducción de la pena de la acusada, para la que piden un año por un delito de homicidio imprudente grave.
Un secuestro falso y una confesión
El padre del niño y pareja de la acusada explicó este martes durante su comparecencia(se abre en una nueva ventana) que denunció la desaparición del menor cuando, a las 21:00 de la noche de aquel trágico día, comprobó que no había vuelto a casa. Esa misma madrugada, Tatiana llamó al 112. Entonces, la policía se acercó hasta Vía Hispanidad, 77, donde la encontraron sola. La presunta autora del crimen les contó que su hijo había sido secuestrado, aunque no les dio más datos.
En la segunda sesión del juicio, los agentes señalaron que comenzaron a investigar la desaparición, pero, tras visitar varios emplazamientos sin éxito, Tatiana les guió hasta el entorno de CaixaFórum. Allí fue donde confesó que había asfixiado a su bebé con un cojín y que el cadáver se encontraba cerca. El relato de la acusada fue comprobado 'a posteriori' con el visionado de las cámaras de la zona y la itinerancia del móvil.
Durante su declaración de este lunes, en la que solo contestó a las preguntas de su abogado(se abre en una nueva ventana), la acusada reconoció los hechos y dijo estar arrepentida.
