
La jota podría declararse Patrimonio Inmaterial de la Unesco a finales de este año. Esa es la esperanza que transmiten desde la Academia de las Artes del Folclore y la Jota, que se fundó en 2017 con este objetivo entre sus principales.
El nuevo presidente de la Academia, Juan Labrador, ha contado en Buenos Días Aragón este miércoles que el expediente "ya está en manos del comité evaluador de la Unesco, por lo que muy posiblemente a finales de año entre en la lista representativa". Esperan que en diciembre puedan comunicar la buena noticia.
A quien deben que la jota aragonesa "esté a las puertas de ser considerada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad" es al fundador de la Academia, Carmelo Artiaga, quien falleció a finales de este mes de enero. "Ninguno vamos a llegar a desplegar la energía con la que él trabajaba para la Academia. Era un amante y un ferviente defensor de nuestro folclore y nuestra jota", declaraba su sucesor.
Continuarán su legado manteniendo vivo el espíritu del folclore aragonés, especialmente la jota, mediante el nombramiento de Académicos de Honor, la edición de discografías y material audiovisual y el impulso de contenido a las plataformas digitales, como la jota.org y lajota.app.
Sobre la mesa está también la firma de un convenio con el Gobierno de Aragón, que esperan en cuanto se instituya el nuevo ejecutivo, porque "se comprometieron en las Cortes a hacerlo", recordaba Labrador. Buscan pactar también con la Diputación Provincial de Zaragoza y seguir trabajando en los convenios existentes con los tres ayuntamientos de las capitales aragonesas.
Desde la Academia calculan que unas 20.000 personas están directamente implicadas con el folclore y la jota en Aragón, cifra que aumenta a los 80.000 teniendo en cuenta participación en actividades culturales y familiares.
Para ellos también son los Premios Arraigo, cuya intención es entregarlos "este año o, a más tardar, el que viene", según el vicepresidente de la Academia por Huesca, Roberto Ciria. Unos premios de carácter nacional que "pondrán en valor las personas y entidades que trabajan por la jota y el folclore aragonés".
En la agenda de este año también queda pendiente la regularización de la enseñanza de la jota, un tema que, aunque se llegó a hablar con el ministerio de Educación, "está un poco en el aire" según Ciria, que habla desde la experiencia. Su trayectoria lo avala por haber sido profesor de jota durante 15 años, pero admite que ejercer sin título es un problema fundamental que abordar, y que todos los profesionales deberían obtener su reconocimiento docente.
A la espera de que la Unesco decida si la jota aragonesa puede ser considerada Patrimonio Inmaterial o no, la agenda de la Academia está repleta de planes para seguir llevando el folclore aragonés por todos los rincones de la comunidad.
