
Este miércoles se abre al tráfico el último tramo de la autovía A-22 que conecta Siétamo y Huesca. Las obras, que se han prolongado durante 20 años, han contado con una inversión de casi 69 millones de euros. Con estos 12,7 kilómetros se culmina la conexión por autovía entre Huesca y Lérida. Su finalización, cuatro años más tarde de lo previsto(se abre en una nueva ventana), responde a una demanda vecinal muy esperada. Se prevé que por esta vía circulen alrededor de 10.000 vehículos diarios.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha presidido la puesta en servicio del tramo y ha destacado que la A-22 completa se convierte en "la gran alternativa al valle del Ebro; Navarra, el País Vasco, Aragón y Cataluña quedan conectadas por una infraestructura moderna, segura y eficiente".
"Cada metro de esta autovía ha requerido decisiones técnicas precisas y una coordinación que no admitía improvisación, por eso es importante recalcar la complejidad de la ejecución y hacer pedagogía", ha subrayado el ministro. José María Loscertales, alcalde de Siétamo, ha explicado la mejora que supone este tramo para los quienes circulan por esta vía: "Nos estaba costando llegar a Siétamo desde Huesca, que son 12 kilómetros, más de 20 minutos; por lo tanto, es una carretera que tiene muchísimo tráfico y ganamos en seguridad".
Durante su visita, Puente ha anunciado que antes de fin de año se publicará en la plataforma de contratación la licitación de las obras de la variante de Jaca. Además, ha adelantado que la A-21, la autovía del Pirineo que une Jaca con Pamplona, avanza hacia su culminación con la redacción del proyecto del tramo Puente la Reina – Fago, de 17 kilómetros. Actualmente, más de 70 kilómetros de la A-21 están en servicio, y los últimos seis, entre Tiermas y Sigüés, se inauguraron en primavera.
El titular de Transportes ha recordado que "“entre junio de 2018 y agosto de 2025, el Gobierno de España ha invertido 1.830 millones de euros en la red de carreteras de Aragón, de los cuales el 53 % se ha destinado a conservación y mantenimiento".
Autovías en obras
Entre las obras aún pendientes figuran varios tramos de la autovía A-23, que acerca el Pirineo al Mediterráneo. La variante de Sabiñánigo está próxima a su finalización y las actuaciones entre Sabiñánigo y Lanave podrían completarse antes de lo previsto, inicialmente fijado en 2028.
También siguen en marcha las obras de la autovía del Ebro, que conecta Navarra con Castellón a su paso por Zaragoza. Actualmente se trabaja en la variante de Mallén (5 kilómetros) y en el tramo entre El Burgo y Fuentes de Ebro (19 kilómetros). A partir de ahí restan tres tramos pendientes de información pública y el resto del proyecto continúa sin licitar. Pese a la alta siniestralidad de esta carretera nacional, es la única salida de Zaragoza que todavía no cuenta con autovía.
