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Aragón

Los incendios han arrasado 35.000 hectáreas forestales en Aragón durante el verano, lo que multiplica por 11 la media histórica

Se han registrado un total de 244 siniestros entre el 12 de junio y el 13 de septiembre y solo un 46 % se originaron por causas naturales

Balance incendios forestales Aragón verano 2026
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Balance incendios forestales Aragón verano 2026

Los incendios forestales han marcado un verano especialmente complejo en Aragón. Los datos reflejan que la campaña ha estado muy por encima de la media histórica de la Comunidad: se han registrado 244 incendios, un 63 % más, y han arrasado 35.675 hectáreas forestales, cuando la media apenas supera las 3.000. 

"Ha sido un verano extraordinariamente duro y los datos lo reflejan, pero este balance no puede limitarse a contar incendios y hectáreas. Tiene que servir para sacar conclusiones y tomar decisiones", ha señalado el consejero de Medio Ambiente, Luis Biendicho, en la presentación del balance de la campaña de incendios entre el 12 de junio y el 13 de septiembre de 2026, junto a la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván.

La superficie total afectada por estos siniestros, sumadas las hectáreas de terreno agrícola, alcanza las 44.193 hectáreas. Además, se produjeron cinco grandes incendios forestales, frente a uno de media histórica.

Condiciones muy desfavorables

Las condiciones meteorológicas han sido uno de los elementos que han condicionado la campaña. Durante el verano, el nivel de riesgo de incendios alcanzó el nivel rojo o rojo plus en alguna zona de Aragón durante el 75% de los días. El riesgo muy alto se mantuvo desde mediados de junio durante prácticamente toda la campaña.

Estas condiciones propiciaron una muy alta disponibilidad de la vegetación con riesgo de arder durante buena parte de la campaña. "Las condiciones meteorológicas han sido exigentes, pero no existe una única explicación para entender el comportamiento de los incendios. También importan las condiciones del territorio, la continuidad de la vegetación, la carga de combustible, los accesos y las infraestructuras de prevención", ha explicado la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván.

En cuanto a las causas, los rayos fueron responsables del 45,9% de los siniestros registrados durante el periodo de máxima activación, con 112 incendios, mientras que los accidentes representaron el 25%, las negligencias e intencionados alcanzan el 13% y el resto está pendiente de investigación. Dentro de los accidentes y negligencias, los motores y máquinas constituyeron la principal casuística, con 43 siniestros.

"La prevención también consiste en concienciar y exigir responsabilidad. Una imprudencia puede acabar convirtiéndose en una emergencia y, cuando un incendio es provocado deliberadamente, la respuesta debe ser proporcional a la gravedad del daño causado", ha señalado Biendicho.

El consejero ha agradecido el trabajo de todos los profesionales que han participado en el operativo y a la coordinación entre administraciones.

Cinco grandes incendios

Los cinco grandes incendios forestalres registrados durante la campaña fueron los de Alcampell, Leciñena, Orés, Ejulve y Las Peñas de Riglos. El incendio de Las Peñas de Riglos afectó a 16.521,92 hectáreas forestales, de las que 14.453,12 eran superficie arbolada. Fue el de mayor superficie seguido del de Orés, con 11.319 hectáreas.

La extinción en Las Peñas de Riglos, 34 días después, quedó además marcada por el fallecimiento del cabo de la UME Javier García Sancho durante las labores vinculadas al incendio.

Prevención y gestión del monte

El consejero también ha insistido en la apuesta del Gobierno de Aragón por una política forestal basada en la prevención durante todo el año y en la gestión activa del monte. En este sentido, el Departamento impulsa actuaciones destinadas a reducir la carga de combustible y mejorar la capacidad de respuesta ante los incendios, mediante trabajos silvícolas, limpieza de montes, mantenimiento de pistas y accesos, cortafuegos, fajas de protección, puntos de agua y anillos perimetrales alrededor de los núcleos de población. También se pretende favorecer los aprovechamientos de madera y biomasa y recuperar usos compatibles con la conservación.

Por otra parte, también se han comprometido a invertir 51 millones de euros más para reparar daños y reforzar el dispositivo antiincendios.

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