Los forenses declaran que la víctima del crimen de Mallén no pudo defenderse y falleció en el acto
En la tercera jornada del juicio, los forenses han explicado que la puñalada que el fallecido recibió en la sien izquierda le mató prácticamente en el acto. La defensa sostiene que en el arma del crimen no hay ADN del acusado

Tercer día del juicio por el crimen de Mallén. Este miércoles han declarado los forenses que han analizado el caso. Han explicado que la víctima no tuvo tiempo de defenderse y que falleció casi en el acto tras recibir la puñalada. La defensa sostiene que en el arma del crimen no hay ADN del acusado.
La víctima recibió una puñalada en la sien izquierda. Esta herida le provocó una gran pérdida de sangre y, según los forenses, falleció de manera inmediata: "Para que el tribunal lo entienda, esta muerte se produjo de forma prácticamente inmediata, en pocos segundos o escasos minutos después de la agresión".
La autopsia reveló que el hombre había ingerido alcohol ese día, así como la ausencia de heridas en sus manos, por lo que el forense considera que ese detalle "indica que no interpuso las manos o que no se percató de que le iban a agredir".
Para los técnicos del Instituto de Medicina Legal y Forense de Aragón, la navaja de 11 centímetros que entregó el hermano del acusado cuando fue detenido, podría ser el arma utilizada: “Nosotros decimos que, por la anchura del arma utilizada, es compatible”
Una navaja que no empuñó este hombre, según los peritos de la defensa, que inciden en que no hay restos de su ADN en en el arma. Creen que solo le golpéo durante la trifulca.
Para el perito de la defensa, la víctima fue alcanzada creen que "por la espalda por el acusado y entonces le da un golpe". Un golpe que, aseguran, no sería la causa de la muerte.
Este jueves, el jurado popular podrá escuchar al acusado.
