
El Boletín Epidemiológico Semanal de Aragón publicado este jueves informa de varios brotes de gastroenteritis, uno en una residencia de la provincia de Huesca y otro en Zaragoza, que suman un total de 53 afectados, y otros casos de enfermedades de baja incidencia.
En la provincia de Huesca se ha registrado un brote de gastroenteritis aguda (GEA) en una residencia de mayores, que ha afectado a 18 personas -14 residentes y cuatro trabajadores-, tres de los cuales han requerido asistencia hospitalaria. Las autoridades sanitarias han remitido indicaciones de medidas preventivas para contener el brote.
En Zaragoza, Salud Pública ha notificado otro brote de gastroenteritis por norovirus vinculado a la ingesta de bocadillos adquiridos en un bar o restaurante y consumidos en una empresa de la provincia, con 35 personas afectadas. La Sección de Higiene Alimentaria ha sido notificada para realizar la inspección correspondiente y la toma de muestras.
Asimismo, se ha notificado un brote de gripe en una residencia de la provincia de Zaragoza, con 14 afectados, y se han proporcionado a la institución las recomendaciones habituales para su control.
Enfermedades de baja incidencia
Entre las enfermedades de baja incidencia, se ha registrado un caso de enfermedad invasora por haemophilus influenzae y dos casos importados de virus Chikungunya en Zaragoza.
La enfermedad invasora por Haemophilus influenzae (H. influenzae) provoca infecciones graves causadas por la bacteria haemophilus influenzae, que normalmente vive en la garganta de algunas personas sin causar daño. Cuando invade otras partes del cuerpo, como la sangre, el cerebro o los pulmones, puede provocar enfermedades graves, como meningitis, neumonía o septicemia. Es más frecuente en niños pequeños, personas mayores o con defensas bajas. La vacunación ha reducido mucho su incidencia, especialmente frente al tipo b (Hib).
El chikungunya es un virus transmitido principalmente por la picadura de mosquitos del género aedes, especialmente aedes aegypti y aedes albopictus. Produce fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, fatiga y erupciones cutáneas. Suele ser autolimitado y dura de días a semanas, aunque el dolor articular puede persistir meses. No se transmite directamente de persona a persona, sino solo por mosquitos.
